jueves, 2 de agosto de 2012

Shin Chan

Título original: Kureyon Shin Chan 
Directores: Mitsuru Hongo, Keiichi Hara, Yuji Muto
Basado en el manga de: Yoshito Usui
Doblaje (original): Akiko Yajima, Keiji Fujiwara, Miki Narahashi, Satomi Kôrogi
Doblaje (español): Sonia Torrecilla, José Manuel Cortizas, Fátima Casado, Alazne Erdozia, Nuria Marín Picó
Año: desde 1992 (desde 2000 en España)
Género: Comedia. Costumbrista
Duración: 7 min. aprox. emitidos normalmente en grupos de 3 (más de 800 capítulos) 

Sinopsis
Este anime nos narra, en breves capítulos que normalmente no exceden de siete u ocho minutos, las peripecias de este niño de cinco años y de su familia y sus amigos. Cada episodio cuenta, salvo excepciones, historias realistas que pueden pasar en cualquier casa o parvulario, pero siempre con los toques cómicos de Shin Chan y compañía que hacen que esas situaciones, que normalmente no tienen nada de especial, se conviertan en curiosas, entretenidas y, ante todo, divertidas.

Comentario
Conocimos de la existencia de este personaje hace unos ocho años, pues se hizo muy popular entre los niños de colegio. Sin haber todavía visto ni un solo capítulo, no pudimos más que oponernos tajantemente a esa serie, causante de que tantos jóvenes se pasaran el día cantando “culito, culito” o riéndose de sus propias madres. Tuvieron que transcurrir unos tres años hasta que, durante una tarde de invierno en que un leve resfriado nos hizo permanecer en casa, la moderna costumbre del zapeo hizo que nos topáramos con este anime y decidiéramos darle una oportunidad.

Lo primero que hemos de hacer notar es que no la consideramos como una serie infantil, sino más bien como unos dibujos orientados más a un público, como mínimo, adolescente. Quizá es un caso similar a Los Simpson, dibujos que, erróneamente, se consideran aptos para todos los públicos. Cuando vimos varios episodios de Shin Chan nos dimos cuenta del problema que había con la serie y las edades de sus espectadores. Un niño que no ha llegado aún a sus diez primaveras no va a ver en la serie más que los exhibicionismos del protagonista, sus faltas de respeto a su madre y los buenos mamporros con los que ésta le contesta. Cuando uno tiene algo más de madurez mental se da cuenta de que la serie tiene infinidad de cosas más atractivas y originales, características por las que a nosotros nos ha hecho cambiar de opinión.

El primer punto a favor es que, salvo algún episodio suelto y que suele ser de peor calidad, casi siempre nos encontramos en situaciones perfectamente factibles en cualquier familia normal: una visita al médico, una mudanza, una compra en el supermercado, la visita de una vecina, etc. Lo que hace de estas situaciones algo digno de ver son todos los rasgos que caracterizan a Shin Chan, ese travieso niño de cinco años. Por un lado tiene algunas actitudes infantiles, propias de su edad, como su desmesurada afición a ciertas series de dibujos animados, su pasión por las galletas de chocolate, su odio al pimiento o su manía de dejar siempre trastos por toda la casa; por otro lado, adopta posturas que podrían ser de alguien diez años mayor, como su interés por las chicas guapas (y, por supuesto, mayores que él), sus comentarios sobre hipotecas y trabajo, su afición por los cotilleos personales de sus vecinos y profesoras, sus críticas a los intentos de adelgazar de su madre o sus juegos de palabras, aunque se presupongan involuntarios debidos a una particular dislexia. Este amalgama de rasgos es lo que hace del personaje una estrella mundial. No en vano, el ayuntamiento de Kasukabe, la ciudad donde se supone que vive, lo tiene censado como ciudadano real del municipio.

Eso sí, este singular personaje no habría podido levantar esta serie de no haber contado con unos compañeros de reparto que, si bien más restringidos en sus facetas, aportan su granito de arena. Quizá el personaje que más aparece, exceptuando a Shin Chan, es su madre, Misae, a quien lleva de cabeza. Siempre está obsesionada con perder peso y ahorrar dinero en casa, aunque luego ella es la primera en comprarse caprichos; es quien lleva los pantalones en la casa, aunque siempre que puede se tumba a ver la tele o a echarse una siesta. El padre, Hiroshi, por su parte, es un trabajador de clase media a quien su mujer le raciona su paga, aficionado al golf y a la cerveza y ejemplo del cual Shin Chan ha adquirido su interés por las mujeres guapas. Himawari, su hermana, no aparecería hasta bien entrada la serie; se nos muestra como un bebé que no llega al año pero que siente auténtica pasión por las joyas y todo lo que brille y por los chicos guapos, además de ir poco a poco adquiriendo las malas costumbres de su hermano. Y por último tenemos a Nevado, el perro de la familia. Quizá sea el personaje menos realista de la casa, pues, sin hablar, es un animal que piensa y entiende las palabras de sus dueños, de donde se puede deducir que sus actos son perfectamente sensatos. Es el perro que cualquiera de nosotros desearía tener.

Pero la gran cantidad de episodios que ha generado la serie no hubiera sido posible solamente con estos cinco personajes. Hay una extensa cantidad de caracteres secundarios que colaboran en aumentar la calidad de la serie. No vamos a hablar de todos ellos, pues necesitaríamos varias entradas para esto, pero no faltan sus profesores y compañeros de guardería, una vecina de lo más cotilla, la hermana gorrona de Misae, la chica de la que está perdidamente enamorado el protagonista, una joven madre super pija, las dueñas de una librería que hacen lo posible porque nadie lea por la cara, una vendedora a domicilio que parece un travesti o un ejercito de chicas rebeldes. Por destacar a algunos de estos personajes haremos mención a Michi y Yoshirin, una pareja de recién casados que no soportan estar un segundo el uno sin el otro, un dúo de lo más empalagoso y pavo pero que resulta también profundamente cómico.

Con todo, Shin Chan no siempre ha sido una serie tan recomendable, pues sobre todo las primeras temporadas resultan francamente sosas y sin ritmo, a lo que tampoco ayudaba mucho el doblaje. Posteriormente se cambió el tipo de dibujo, haciéndose más recto y desenfadado, y a esto acompañó la aparición de nuevos personajes y otros rasgos de los ya existentes que hicieron que el anime mejorara notablemente. Las mejores temporadas, a nuestro parecer, son en las que ya aparece Himawari, además de por la inclusión de este desternillante bebé, por el nuevo giro que toman los capítulos.

La nota negativa, quizá, sean los capítulos centrados exclusivamente en la guardería, que suelen ser menos atractivos, con alguna gracia esporádica, pero muy inferiores a los demás. También existen varios episodios dedicados a parodiar películas (Shin Chan Wars, El señor de los anillos de calamar, …) o realizar pequeños trípticos con historias completamente ficticias, las cuales tampoco suelen ser demasiado interesantes. En cualquier caso, con la casi interminable lista de capítulos que se han creado, hay un amplio número de historias divertidísimas con las que las risas están aseguradas.

Nota: 8/10.


9 comentarios:

Adder dijo...

Probablemente sea la serie de mi infancia: realmente es muy divertida y hay personajes muy buenos como el director o "El Mafioso". Los dos abuelos contrastan muy bien también.
Además, es lo único bueno que ponen por la TV los sábados y domingos por la mañana.
En fin, muy recomendada para todo tipo de personas.

Café de Menta dijo...

La verdad es que el "Mafioso" tiene una santa paciencia, no sólo con Shin Chan, sino también con las profesoras, que cada una tiene lo suyo, jejeje.
Tiene personajes muy buenos y originales, y no los hemos puesto todos, pero merecen la pena.
Muchas gracias por tu comentario, Adder!!
Un abrazo!!

binilla dijo...

Una serie que nunca podré olvidar y que nunca me cansará!!! La disfruté como una enana ^^!!!!!!

Ningaka dijo...

¡Hola! Veía esta serie cuando comenzó a emitirse en catalán y a ser conocida. Si no recuerdo mal, estaba catalogada para más de 13 (por lo que comentáis de la edad de los niños que la ve) pero no recuerdo qué edad concretamente tenía yo cuando la veía. Imagino que rondaba los 13 pero estoy segura de que no intentaba imitar a Shin Chan y que me tomaba la serie como comedia que era; aunque claro, es comprensible que si un niño muy pequeño la ve, intente imitar al peculiar protagonista.
Para mí, siempre ha sido un anime que he considerado muy carismático, con un dibujo bastante horrible a mi gusto pero que da muchísimo de si. La pena es que no tenga un final definido (hubiera estado genial ver un "veinte años después..." para saber cómo le iba a Shin Chan en el futuro).
Me ha gustado mucho vuestra reseña. ¡Un abrazo!

Café de Menta dijo...

Binilla: Pues sí, es una serie de la que guardamos buenos momentos, y sobre todo frases, jejeje.

Ningaka: El problema no es con los niños de a partir de 13 años, que más o menos es una edad en la que se empieza a razonar, sino con los de cinco o seis años, por ejemplo. Conocemos nosotros a una chiquilla que con siete años empezaba a llamar a su madre "monstruo del culo gordo", o "vieja tacaña"; al principio hacía gracia pero después de un tiempo su madre acababa que se tiraba de los pelos porque oír eso de tu hija, con esa edad, y delante de la gente no es muy agradable. Tampoco se cortaba a la hora de enseñar el culo, así que imagínate. Pero bueno, que aunque sean dibujos no quiere decir que sean como "Phineas y Ferb" (o como se escriba) o "Campanilla", y si no que se lo pregunten a los que ven hentai, que también son dibujos, jajaja. Y lo de los "veinte años después..." hay algunos capítulos sueltos en los que podemos ver a Shin Chan y a Himawari con esa edad, y a sus padres también más envejecidos, por ejemplo cuando Misae se imagina a su hijo con 20 años y todavía llevándole en bici a la universidad, y con Hima cuando le quieren comprar un piano de cola y hacerse famosos y ricos a su costa (capítulos muy buenos!!).

Hala, no me enrollo más. Muchas gracias a las dos por comentar!!
Un abrazo!!

Bambú dijo...

Yo empecé a verla hace años en Canal2Andalucía que la echaban a las 21:00 y recuerdo que me reía muchísimo con la picardía de Shin Chan y las situaciones que vivía su familia.

Cuando empezaron a emitirlo en A3, ya dejé de verlo. Así que solo he visto las primeras temporadas. Probablemente, dejé de verla porque era incompatible con mis horarios pero ahora después de leer la reseña me ha entrado ganas de ver algún que otro episodio. Y es una serie que perfectamente puedes ver capítulos sueltos ^^

Saludos

PD: Ya te afilié ;)

Café de Menta dijo...

Antena 3 lo ha puesto en distintos horarios. Nosotros nos enganchamos a la serie cuando la ponían en la Neox sobre las seis de la tarde, pero ahora nos resulta más complicado verla, y lo que hacemos es dejar el dvd grabando y verla cuando nos apetece, además de saltarnos la gran cantidad de anuncios que ponen.
Muchas gracias por la afiliación y por tu comentario!! Un abrazo!!

Ningaka dijo...

Café de Menta: Entiendo perfectamente lo que decís y os doy la razón. Respecto a los episodios que comentáis, creo que alguno he visto porque me suena ver a Misae cargando con su hijo en la bici jajajaja. ¡Gracias por contestar el comentario!

Café de Menta dijo...

De nada, guapa!!