domingo, 26 de agosto de 2012

Intocable

Título original: Intouchables
Dirección: Olivier Nakache, Éric Toledano.
Reparto: François Cluzel, Omar Sy, Anne Le Ny, Audrey Fleurot
Música: Ludovico Einaudi
Año: 2012
Género: Drama. Comedia
Duración: 112 min. aprox.


Sinopsis
Tras haber cumplido seis meses de condena en la cárcel, Driss vuelve a casa de su tía, pero ésta, debido a su comportamiento, le echa de allí obligándole a buscarse la vida. Se presenta a una selección de personal como cuidador de Phillipe, un rico tetrapléjico sin demasiada motivación por la vida. Para su asombro, Driss es contratado a pesar de su falta de preparación para este trabajo, pero, a pesar de ello, le dará a Phillipe lo que nadie, ni siquiera su dinero, han podido regalarle: las ganas de vivir.

Comentario
Lo que a priori se podría presentar como un drama de importantes dimensiones (rico tetrapléjico y viudo, un ex-presidiario...) se convierte, afortunadamente, en una historia de optimismo y de amistad, acompañada con una notable carga de humor. Nos encontramos ante cine francés en su más pura esencia: unos actores relativamente desconocidos pero muy bien seleccionados, una historia original, un humor inteligente y una música acorde con la trama. Es inevitable, y a su vez necesario, que en determinados momentos de la cinta nos sintamos algo melancólicos, algo compasivos con la situación del protagonista, incluso con deseos de maldecir a la diosa fortuna; pero esos escasos momentos no hacen más que resaltar los grandes aportes que estos dos personajes se proporcionan el uno al otro: Driss le presta a su “paciente” un trato neutral, no le trata, al igual que el resto de su familiares y amigos, como si de un extremadamente frágil cristal se tratara, y esto hace a Phillipe sentirse más persona; éste, por su parte, aporta al ex-preso una nueva forma de vida: un hogar en condiciones, una mayor amplitud en sus horizontes culturales y una nueva dimensión en su autoestima, al verse capaz de ayudar a los demás. Esta simbiosis es lo que hace de esta película una gran obra.

Como se ha dicho, los actores no son primeros nombres del cine mundial, lo cual no obscurece en absoluto sus grandes interpretaciones. Especialmente complejo es el papel de François Cluzet, pues su actuación queda limitada a su cara, con la que debe gesticular lo necesario para transmitir todos los altibajos que acontecen durante la historia. Quizá se antoja algo más sencillo el papel de Omar Sy, mas esto no le resta mérito, pues es quien lleva la voz cantante en toda la parte cómica de la película. El resto de actores y actrices secundarios completan un elenco de notable alto.

Pero si en algo esta película merece una matrícula de honor es en el guión. Todas las curiosas situaciones entre alguien de la alta sociedad y su asistente, acostumbrado a regirse por la ley del más fuerte y carente por completo de delicadeza, son la base que sostiene todo el argumento, el acercamiento entre dos mundos, en un principio, intocables. Los comentarios de Driss acerca de la pintura, de la música clásica o de la poesía son inevitablemente acompañados por risas del espectador, quizá por estar de parte del millonario o de parte del cuidador. Incluso no son pocos los chistes realizados en base al problema físico de Phillipe, los cuales siempre son tomados desde un punto de vista del humor y el respeto.

La banda sonora también hace las delicias de quien guste de sentirla como parte de un buen filme y no como mero acompañamiento a las imágenes. Ludovico Einaudi, a quien ya habíamos escuchado en otras ocasiones, no nos defrauda y acompaña perfectamente con el piano la amplia cantidad de sentimientos variopintos que emergen en la trama. Además, no se hace cansina, pues se limita a asociarse a aquellas escenas que lo requieren, dejando a pelo a aquellas cuyos diálogos o sonidos son más que suficientes.

Si hay algo negativo mínimamente achacable a la cinta es, quizá, la predictibilidad de su final, aunque tampoco se pretende que sorprenda; es más, cualquier otro final alternativo de buen seguro no dejaría al espectador el dulce sabor de boca que se lleva tras estos noventa minutos. Es por todo esto que, casi con total seguridad, quien haya contemplado este filme no tendrá inconveniente alguno en volver a visualizar esta humana historia inspirada en hechos reales. Sin duda, una de las películas más recomendables de los últimos años.

Nota: 9/10.


4 comentarios:

Javier Ramírez. dijo...

Que fantastica película ¡me encanto! ademas creo que es acertadisima la voz que le pusieron de Will smith en españa poco importa que el final sea predecible si sales del cine con una gran sonrisa buena entrada saludos.

Café de Menta dijo...

Cierto, cuando sales del cine con una sonrisa en la boca es porque la película es buena.
No habíamos caído en que era la voz de Will Smith, es que la voz que le asociamos suele ser la del "principe de Bel-Air", no la de Men in black, gracias por la observación y por el comentario.
Un abrazo!!

Jaune Grenouille dijo...

Tengo muchas ganas de ver esta peli. La tengo en pendientes, pero ahora con tu reseña me urge más xD

Café de Menta dijo...

Pues vela en cuanto puedas, Jaune, que te va a gustar seguro. Un abrazo!!