viernes, 9 de noviembre de 2012

Lolita

Título original: Lolita
Autor: Vladimir Nabokov
Editorial: Anagrama 
Año de edición: 2007
Número de páginas: 389

Sinopsis
Habiendo enviudado con escasos cuarenta años, Humbert Humbert no ha perdido su afición por lo que él llama “nínfulas”, esto es, jovencitas menores de edad con aspecto tierno a la vez que excitante. Incluso contrajo matrimonio con su primera mujer por tener unos rasgos ciertamente infantiles. Ahora ha decidido mudarse de ciudad para empezar una nueva vida. Buscando una casa donde le alquilen una habitación se topa con Charlotte, cuya casa no le impresiona pero sí su hija, Lolita, una adorable doceañera algo rebelde. Sólo por ella Humbert decide alquilar esa habitación e incluso, con el paso del tiempo, casarse con Charlotte. Pero su obsesión no acabará ahí, su atracción por Lolita le hará cometer todo tipo de locuras.

Comentario
Es curioso cómo el término “lolita” tiene hoy en día unas connotaciones fuertemente eróticas, incluso pornográficas. Imagino que parte de la culpa la tendrán algunas versiones cinematográficas algo libres de este libro, pues lo que es éste, si bien posee algunas escenas con ciertos toques eróticos, no se puede considerar para nada pornográfico. En cualquier caso toda la historia del término nace con esta obra, y ese fue uno de los motivos que me empujaron a leerla, para comprobar si todas estas connotaciones eran justificadas.

Lolita, de Stanley Kubrick
Ante todo me gustaría destacar que el libro no es nada sexual. Insisto en que existen algunas secciones con algo de contenido erótico, pero relatadas de manera que no nos hace pensar en ese aspecto sexual, sino más bien en el sentimental. La propia portada hace presagiar un tipo de contenido que no se corresponde con lo que encontramos entre sus páginas. En definitiva, y como si de una película se tratara, yo lo vería adecuado para todo público que supere los doce o trece años, al menos en cuanto al contenido, ya que en cuanto al estilo literario habría que añadir algunos años más.

La historia está relatada en primera persona por Humbert Humbert (curioso nombre), y pienso que esta elección influye mucho y es clave en el devenir de la novela. Imagino que si se describiera al protagonista desde una tercera persona, habría una tendencia irrefrenable a crucificarlo mentalmente desde un primer momento, ya que sería muy difícil que nos mereciera algún respeto un adulto hecho y derecho que disfruta espiando a jovencitas y bien atento a los muslos que aparecen bajo sus faldas. Sin embargo, el que sea el propio Humbert quien lo relate todo hace que, de alguna manera, podamos entender un poco más sus sensaciones y sus inquietudes. No es que se llegue a justificar esa pederastia, pero en ningún momento se le llega a tomar un odio implacable, y es curioso porque algunos de sus actos merecen todo el rechazo del mundo.

Lolita, de Adrian Lyne
Y en contraposición, cae bastante peor la propia Lolita, a pesar de tener tan sólo doce años en su primera aparición. Su falta de respeto hacia su madre, añadida a sus disimulados gestos provocativos disfrazados de actos infantiles e inocentes, la convierten en un personaje que no resulta del agrado del lector, al menos en mi caso. Esto es, se consigue que la víctima resulte más repelente que el propio culpable.

En cuanto al estilo de la narrativa, poco hay que achacarle. Al menos en la traducción que pude leer, el vocabulario, sin ser demasiado pobre, no peca de complejo. Sí que hay algunas frases algo largas que pueden ralentizar ligeramente la lectura, pero creo que es perfectamente justificable, no se trata de una trama acelerada ni cuya intención sea enganchar a cualquier precio al lector, sino una historia para asimilar bien los pensamientos e ideas de cada uno de sus protagonistas.

También es de agradecer que se dedique una sección final a conocer el futuro de los personajes. Quizá no todas, pero muchas historias merecen una conclusión a modo de cierre que deje al lector más tranquilo sobre la posteridad de los caracteres. En este libro esa conclusión era, si no imprescindible, al menos apropiada, pues ayuda de alguna manera a cerrar la vida de los personajes, al menos en lo que a la trama se refiere.

La verdad es que no puedo hacer otra cosa que recomendarla. Quizá es un tipo de novela que no cuadra mucho con los tiempos que corren, pero es una historia llena de sentimientos de todo tipo y no exenta de ciertos toques de emoción e incertidumbre.

Nota: 8/10.
 

 

2 comentarios:

Jaune Grenouille dijo...

Pinta bastante bien el libro. Me lo tengo que leer. Miraré a ver donde puedo sacar tiempo ^^

Café de Menta dijo...

Eso nos pasa a todos, que queremos leer tantas cosas y no tenemos tiempo casi para nada, jeje. Pero bueno, si logras sacar algún rato, te lo recomendamos.

Muchas gracias por tu comentario!!

Un abrazo!!