viernes, 30 de noviembre de 2012

La conspiración

Título original: Deception Point
Autor: Dan Brown
Editorial: Umbriel
Año de edición: 2005
Número de páginas: 603

Sinopsis
Tras largos años completamente improductivos en sus investigaciones, parece que la NASA ha obtenido, al fin, resultados importantes. De hecho, todo apunta a que han descubierto en plena Antártida un meteoríto con fósiles incrustados, lo que demostraría la existencia de vida extraterrestre. Esta noticia daría un notable vuelco a todas las críticas recibidas tanto por la agencia espacial como por el propio presidente de los Estados Unidos, a causa de las enormes sumas de dinero público con las que se subvencionaban los proyectos de la NASA. Antes de hacer público el logro envían a cuatro científicos de primer nivel a que verifiquen la hipótesis, acompañados de Rachel Sexton, hija del senador candidato a arrebatarle su puesto al actual presidente. Pero una serie de descrubimientos en el lugar de marras, unidos a ciertos sucesos sin lógica aparente, hacen a los protagonistas pensar que las cosas no son lo que parecen.

Comentario
Desde que leímos El código da Vinci nos ha interesado bastante la literatura de Dan Brown, quizá no tanto por su calidad en la escritura como por lo trepidante de sus novelas y el toque científico de casi todas ellas. La conspiración, su tercera obra, no es una excepción, mantiene ese ritmo endiablado que hace que cueste verdadero trabajo dejar el libro a medio.

Pingüinos en la Antártida
Es de agradecer que Brown haya decidido cambiar de protagonista masculino y dar descanso a la figura de Robert Langdom, protagonista de sus dos novelas más exitosas y que reapareció en El símbolo perdido. En este caso el elegido es Michael Tolland, especialista en temas oceanográficos y con cierto parecido en la forma de actuar a Langdom (es lógico que se prescindiera de éste, ya que se supone que es experto en simbología y no pintaría mucho en el argumento). Al igual que pasa con Tolland, muchos de los personajes recuerdan enormemente a otros protagonistas de sus novelas. En cualquier caso, vistas de forma independiente al resto de sus obras, las características y las personalidades de los personajes son interesantes y adecuadas para el tipo de historia de la que se trata.

Otro punto que nos gustó del libro ha sido la crítica que desde él se hace a la NASA, aunque quizá sería más conveniente decir que la crítica va dirigida a la gran cantidad de dinero público que se invierte en los diferentes proyectos de la compañía, en su mayoría infructuosos. Es un tema que nunca nos habíamos planteado pero cuya postura con respecto a él nos parece de lo más lógica. Suponemos que si una parte importante de nuestros impuestos fuera a parar a experimentos estériles o cuyos resultados no nos ayudan en nada no nos haría la menor gracia.

Instalaciones de la NASA
En cuanto al final, dentro de que tiene una parte más o menos predecible, hay que reconocer que tiene algunos giros que descolocan bastante al lector. El hecho de que una de las personas de la investigación sea precisamente la hija del candidato mejor posicionado para habitar la Casa Blanca hace que durante la lectura uno se pueda plantear un amplio número de posibilidades, y habitualmente cambiantes con el transcurrir de la trama.

Además tiene el exotismo de estar ambientado en plena Antártida, lo cual provoca que las escenas que allí tienen lugar, especialmente las de acción, sean aún más frías y crudas que en cualquier otra ubicación, añadiendo en determinados momentos verdaderos toques de angustia al lector que se imagina a cincuenta grados bajo cero intentando escapar de sus enemigos o buscando aclarar los misterios que encierra el meteorito y el fósil que lo acompaña.

Con todo esto, la novela se convierte en uno de estos libros veloces y que apenas dan respiro al pobre lector que, deseoso de cerrarlo y acostarse a dormir, no puede evitar soltar el típico "un capítulo más y lo dejo". Si a este vertiginoso ritmo añadimos una buena cantidad de datos curiosos de tipo científico acerca de los meteoritos y de las posibles formas de vida, tenemos una obra que, sin rebosar calidad literaria, la suple perfectamente con una trama y unos personajes completamente adictivos.

Nota: 8/10.

2 comentarios:

Peter Allman dijo...

Le tengo en casa y solo le llegue a leer por la mitad. No se había algo que no me hizo meterme demasiado en la novela.

Un saludo!

Café de Menta dijo...

Supongo que es el tipo de novela que o te entra a la primera y te engancha o no la soportas. Para gustos los colores, ¿no?

Gracias por tu comentario!!

Un abrazo!!