miércoles, 12 de septiembre de 2012

Marwan

No sé si alguno recordará un programa que ponían en La 2 hace unos años que se llamaba Palabra por palabra. Quizá no, pues era de tipo cultural, lo cual significa nula promoción, horarios de baja audiencia y poca duración en la parrilla de salida. Es una pena, pues era muy entretenido y útil para los que nos gusta ampliar, en la medida de lo posible, nuestro vocabulario. Además, la canción usada como sintonía para su conclusión me gustó desde la primera vez que la oí. Era de ese estilo cantautor que siempre me ha atraido, melodías agradables acompañando a letras mordaces e ingeniosas. Además, en ese ending intercalaban algunas imágenes del propio intérprete, un tío muy feo con una nariz más grande que la mía (que ya es decir). El caso es que me apetecía tener la canción y, de paso, descubrir más sobre ese tal Marwan, según ponía en los créditos del programa.

Reconozco que iba con bastante miedo pues, por desgracia, hay muchos cantautores que se limitan a dar cuatro acordes mal contados con la guitarra y escribir un par de frases ingeniosas. Afortunadamente no fue el caso, y pude dar con una serie de canciones bastante buenas. No pretendo engañar a nadie, también hay muchas piezas que no están a la altura, especialmente de sus primeros trabajos, pero el porcentaje de títulos agradables al oído es más que aceptable, especialmente comparado con esos cantantes o grupos que sacan una o dos canciones buenas en toda su discografía. Además, un dato esperanzador es que la calidad de los discos va en aumento con la época. Su primer álbum, Principio y fin, es probablemente el más flojo, aunque con algunas canciones mencionables como Nicaragua o De aquella manera, con letra al más puro estilo Sabina. 

En 2004 se publica Los hijos de las piedras, donde podemos encontrar más variedad musical y canciones muy recomendables: una bonita letra de amor en La dictadura de la primavera, un tema que ya empezaba a ser rabiosa actualidad como es la crisis en Números rojos o una letra muy divertida y cachonda como La epidemia. Ya sería en su próximo disco de 2008, Trapecista, donde encontramos la sintonía del programa Palabra por palabra, además de unas curiosas reflexiones juveniles en Adolescente o una preciosa dedicatoria en Canción a mi padre.

El año pasado publicó su cuarto álbum, Las cosas que no pude responder, aunque reconozco no haber tenido aún ocasión de escucharlo, por lo cual no opinaré, de momento, sobre él. En cualquier caso, si la evolución palpable en los tres primeros discos se mantiene, podemos tener un futuro icono dentro del ámbito cantautorial.

Además, es un buen momento para ir a escucharlo en directo si se tiene la ocasión, pues ahora actúa en locales pequeños y sin demasiada afluencia de público. Nosotros hemos tenido la ocasión de verlo actuar no hace mucho y la verdad es que conecta bastante bien con el público, se hace muy entretenido y suele presentar sus canciones con anécdotas (al más puro estilo de su admirado Ismael Serrano). Así pues, aunque estos locales suelen tener una acústica no demasiado buena, el directo merece la pena. En su web se pueden ver sus próximas actuaciones.

Mi recomendación es que si gustáis de músicos estilo Sabina, Silvio, Ismael Serrano, Pedro Guerra o similares, probéis a escuchar algunas de las canciones que os enlazo aquí debajo. Si vuestros gustos musicales van por otros derroteros, en ese caso lo más probable es que no os llame mucho la atención, pero tampoco se pierde nada por catar alguna de sus canciones. Espero que os guste.

Página oficial de Marwan
La dictadura de la primavera
Palabra por palabra
Nicaragua



2 comentarios:

Javier Ramírez. dijo...

Siempre es un placer leerte- Un saludo.

Café de Menta dijo...

Me alegra que te guste leer mis reseñas.
Un abrazo!!