viernes, 28 de septiembre de 2012

Ayashi no Ceres (manga)

Autora: Yû Watase
Editorial: Glénat
Título original: Ayashi no Ceres
Año de publicación (España): 2003-2004
Número de tomos: 14
Género: Shôjo. Terror. Romance. Fantasía. Acción 

Sinopsis
Cuando Aya y Aki, dos hermanos gemelos, nacieron fueron marcados por un destino fatal: ambos son la reencarnación de una antigua pareja que inició el clan de los Mikage, una familia dispuesta a cometer las mayores atrocidades con tal de conseguir su objetivo. Aya es la reencarnación de Ceres, una diosa celestial cuyo marido, Mikagi, un humano, le robó el manto que le permitiría volver al cielo y que la forzó a ser su esposa, reencarnándose en Aki. La estrecha relación entre estos hermanos es rota el día en que cumplen 16 años, pues los Mikage se reúnen con ellos para dar muerte a Aya, al igual que llevan haciendo siglos atrás cada vez que la diosa se reencarnaba, jurándose que acabaría con todo el clan de su odiado marido. Pero Aya, gracias al poder de la diosa, consigue escapar a la muerte. Más tarde será ayudada por Yûhi, un chico de su edad que se convierte en su protector, y por Tôya, un enigmático personaje que ni él mismo sabe quién es a causa de la amnesia que sufre y que está al servicio de los Mikage, lo cual no impide que Aya se enamore de él…

Comentario
Cierto es que a Watase le encanta incluir el tema gore en la mayoría de sus historias, y Ayashi no Ceres no iba a ser la excepción. La propia autora define este manga como un shôjo de terror, y bien es cierto que cuando empezamos a leerlo no nos encontramos con el típico shôjo empalagoso de adolescentes enamorados. Quizá podamos ver algo de las características de este género llegando al final de la historia, rondando el tomo 9, a partir del cual el tema gore queda aparcado para dar paso a una bonita y tierna historia de amor entre los dos protagonistas de la historia, aunque ya en el tomo 12, después de un receso romántico, vuelve la acción, las muertes, y, por ir concluyendo la historia, las verdades y revelaciones de secretos ocultos hasta el momento.

El dibujo es el característico de Watase. Como siempre digo, parece imposible concebir a los personajes independientemente de las anteriores historias de la autora, aunque con Ayashi no Ceres, al tratarse de 14 tomos, nos olvidamos de ellos y nos centramos en Aya, Aki, Tôya, Yûhi, Kagami, etc., ya no nos acordamos de Miaka, Tamahome, Alice, Koki, Frey, etc. Pero si hay algo que valoro en los mangakas que leo es el detalle del dibujo, y Watase, entre otros, es una delicia, no deja escenarios de la mano de las prisas o la desgana como he podido ver en otros, que se olvidan de que a los personajes hay que situarlos en algún emplazamiento, o yo por lo menos necesito ver escenarios, pues si veo varias páginas carentes de detalles de este tipo pienso: “Menudo desperdicio de hojas”. Leer manga supone apreciar la calidad del dibujo de los mangakas (si no me importara el dibujo leería novelas únicamente) y hay quienes olvidan este gusto de sus lectores. Pero Watase, por suerte, no lo olvida, me encanta su dibujo, cómo se preocupa por rellenar con su tinta cada una de las páginas trazadas con viñetas. De esta manera los personajes cobran vida y te metes mucho más en la historia, que ésta, ya de por sí, te mantiene en vilo por conocer el camino que toma el destino de Aya. También hay que decir que Watase se ha estado documentando sobre el tema de la genética, algo necesario para la historia. Sus comentarios en el margen de algunas páginas de los tomos ayudan a entender mejor pequeños detalles, quizá insignificantes aunque ilustrativos, de la trama. Yo me he enterado de cosas que desconocía…

En cuanto a los personajes, salvo Aya y Tôya, todos tienen su carácter bien definido. Aki es un chico al que poco podemos conocer de su personalidad, ya que desde el tomo 1 es tomado por Mikagi, el marido de Ceres, conocido como “El fundador”, aunque de lo poco que vemos de él sabemos que quiere mucho a su hermana y que está dispuesto a arriesgar la vida por ella. Al principio se niega a convertirse en Mikagi, pero pronto se rinde y éste toma el control de la persona de Aki, obstinado en encontrar a “su mujer” para apoderarse de ella de nuevo.

Yûhi es un encanto de chaval cuyo sueño es convertirse en un gran cocinero. Llama la atención que su arma para el ataque sean los palillos con los que cocina. No ha tenido una infancia fácil y, debido al abandono de su madre y el rechazo de su familia, se va a vivir a casa de su cuñada, con quien mantiene una relación fraternal y cuyo difunto marido era hermano de Yûhi. Esta mujer es Suzumi, descendiente también de Ceres y con algunos pequeños poderes, quien acude en ayuda de Aya y encarga a Yûhi la tarea de proteger a la reencarnación de Ceres, otorgándole unas muñequeras y una cinta para la cabeza que le protegerá de los peligros. Por defender a Aya, quien se instala también en casa de Suzumi, Yûhi no tardará en enamorarse de ella, en cuyo corazón no encontrará hueco, pues Aya sólo tiene ojos para Tôya.

Pasando a los protagonistas de la historia, como he dicho anteriormente, Aya y Tôya son los personajes que menos definido tienen su carácter, pues ambos, al inicio del manga, se muestran fuertes, decididos, dispuestos a cumplir sus objetivos, pero llegando a la parte más shôjo de Ayashi no Ceres, cuando viven su historia de amor se vuelven más vulnerables, inseguros y sucumben a los poderes extranaturales a los que la una no quería ceder y el otro no sabía por qué podía utilizarlos. Es un giro bastante brusco el que recibe esta pareja, aunque hay que tener en cuenta que en el manga pasan muchos meses y además se presentan muchas circunstancias que van acabando con la fortaleza anímica de Tôya y de Aya.

Aparte de los susodichos, a lo largo de los tomos van apareciendo nuevos personajes, claves o no para la trama. Claves serían el malévolo Kagami, el científico Alec y la encantadora Chidori, también descendiente de la diosa, y otros no tan claves serían otras descendientes de Ceres (como Shuro, Urakawa, Miori, cuyas historias a veces resultan prescindibles y hasta de relleno) y Kyû Oda, la sirvienta en casa de Suzumi y que proporciona algunos momentos divertidos.

El final de la historia no me lo esperaba para nada, aunque tampoco me convence mucho el giro que toma el papel de Tôya y su destino final. Por supuesto lloré con la pérdida de cierto personaje, aunque tratándose de Watase es normal que caigan por el camino aquellos que mejor te caen. También hay que decir que veo algunas lagunas en la trama, como, por ejemplo, por qué Chidori puede transformarse a voluntad en Ceres y seguir siendo ella misma, Suzumi no necesita transformarse para usar sus poderes y Aya, cuando se transforma en la diosa, es el único momento en que puede usarlos y, al volver a ser ella misma, no recuerda nada de lo que ha hecho como Ceres. Y tampoco entiendo por qué Aki, cuando pierde su personalidad como él mismo, sigue manteniendo su aspecto y no se transforma en Mikagi, al igual que ocurre con Aya. Son detalles que se me escapan, pero que quizá se dejaron así para el correcto desarrollo de la trama creada por Watase.

En definitiva, Ayashi no Ceres es un manga al más puro estilo de Yuu Watase y que cualquier seguidor de esta mangaka debería leer, y si aún no has leído nada de ella aquí encontrarás lo más característico de la autora.

Nota:  7/10.



8 comentarios:

Jaune Grenouille dijo...

Pues me apunto este manga en mi lista para leer. No lo conocía siquiera, pero tiene buena pinta y mas después de leer vuestra opinión sobre el ^^

Café de Menta dijo...

No sé si has leído algo de Watase, pero si es así y te ha gustado éste no te decepcionará. Y si no, es buen manga para "catar" su estilo.
Ya nos contarás qué te pareció cuando lo leas.
Un abrazo!!

jota-chan dijo...

No he leido nada de Yuu Watase y aunque esta obra me llama mucho prefiero empezar con Fushigi Yuugi. Pero la segunda que querría probar es esta, tiene muy buena pinta.

Café de Menta dijo...

Seguro que te gusta Fushigi Yugi, aunque de estas dos obras yo me quedaría con Fushigi Yugi por ser mucho más divertida; Ayashi no Ceres es más oscura, aunque entre uno y otro manga, a nivel estilístico y de dibujo, apenas hay diferencias entre ellos.
Ya nos contarás qué te pareció cuando los leas.
Muchas gracias por tu comentario!!
Un abrazo!!

Bambú dijo...

De Yuu Watase he leído Imadoki y Zettai Kareshi. Me gustaría leer Fushigi Yugi, quizás me anime a comprar la kanzenban ^^

De Ayashi no ceres no había leído muchas reseñas, sí que sabía de su existencia pero no suelen mencionarla mucho, así que me ha gustado leer tu opinión, quizás algún día me anime a leerla, pensaba que era un shojo normalito y me ha soprendido lo que decís sobre él.

Café de Menta dijo...

Yo sí que me estoy haciendo con la kanzenban de Fushigi Yûgi, ya que no he leído el manga (sólo vi el anime), pero si te gusta Yuu Watase "Ayashi no Ceres" te gustará. Ahora toca ver el anime correspondiente.
Muchas gracias por tu comentario!!
Un abrazo!!

yue_sayuri dijo...

Personalmente la obra que menos nos ha gustado de la autora. Nos dejó decepcionados... Siempre que poníamos series a la venta esta era una de las primeras que se nos ocurría, hasta que al final la acabamos vendiendo hace poquito. Preferimos otras obras suyas como Alice 19th o FY.

Café de Menta dijo...

Coincido contigo en que Alice 19th o Fushigi Yûgi están un nivel por encima de Ayashi no Ceres, pero bueno, creo que tampoco está demasiado mal, he leído cosas mucho peores...
Muchas gracias por tu comentario!!
Un abrazo!!