lunes, 1 de octubre de 2012

Etimologías: "trabajo" y "labor"

A raíz de la última cita célebre que hemos destacado en Café de Menta, se me ocurrió que podría hablaros de los orígenes de la palabra "trabajo". Hoy en día sabemos que "trabajo" es una ocupación profesional, si bien en el DRAE encontramos otras tantas acepciones, y entre ellas hallamos la siguiente: "Penalidad, molestia, tormento o suceso infeliz", significado algo más suave de lo que en realidad era.

Pero primero os pondré en antecedentes: los antiguos romanos, como sabéis, hablaban en latín, pero, como ocurre con cualquier lengua actual, el latín que podemos leer en Cicerón o Virgilio no es el mismo que aquel que se hablaba en las calles, sobre todo cuando se trataba de regiones ocupadas por las tropas de los césares, cuyos habitantes debían aprender la lengua y, en ocasiones, se deformaba, por lo que tenemos dos tipos de latín: el clásico, que es el que se estudia en los institutos por ser la lengua puramente latina, y el vulgar, que es el que realmente se hablaba. Pues ya sabéis que no habla igual un abogado en un juicio que un par de amigos que se encuentran por la calle.

En el latín clásico, cuando querían referirse al "trabajo" como lo entendemos hoy se servían de la palabra labor, que venía del verbo laborare, y de aquí el español tiene algunos cultismos como "elaborar" (crear algo con trabajo), "colaborar" (trabajar conjuntamente), "laborioso" (aplicado al trabajo), "laboral" (relativo al trabajo), "laboratorio" (lugar de trabajo), etc. Pero, como podéis ver, nuestro vocablo "trabajo" no viene de laborare, pues no provenía del latín culto, sino del vulgar. Los latinos de la calle, como podemos hacer perfectamente en la actualidad, exageraban las cosas, y cuando se referían a "ir al trabajo" decían "ire ad tripalium", y de es de ahí de donde obtenemos el susodicho sustantivo. Sí, "trabajo" viene del latín tripalium, que era, ni más ni menos, que un instrumento de tortura compuesto de tres palos (de ahí su nombre) en el que colocaban a la víctima y le prendían fuego (véase la imagen que acompaña esta entrada).

Es cruel, pero es así, y seguro que alguna vez hemos oído a alguien decir que va a la tortura, al suplicio, a la purga, o cosas por el estilo. Pues bien, en la Antigüedad se usaba tanto esa metáfora que ha quedado como lo que entendemos hoy por "trabajo". Para algunos ir al trabajo supone una tortura, pero pocos saben que originariamente ése era el significado de "trabajo".




4 comentarios:

Cuentos de Acuarela dijo...

Hola! Tienes un premio en mi blog, o varios :)

watercolortales.blogspot.com.es

Café de Menta dijo...

Muchas gracias!!
Ahora mismo pasamos por tu blog.
Un abrazo!!

Jaune Grenouille dijo...

Es curioso el origen de la palabra, no lo conocía.
Pues desgraciadamente el trabajo es un suplicio para muchos, tienes suerte si puedes trabajar de algo que te gusta ^^

Café de Menta dijo...

La verdad es que sí, más de uno habrá tenido algún trabajo que le haya supuesto un "tripalium", jeje.
Muchas gracias por tu comentario!!
Un abrazo!!