miércoles, 3 de octubre de 2012

Cada siete olas

Título original: Alle sieben Wellen
Autor: Daniel Glattauer 
Editorial: Alfaguara
Año de edición: 2010
Número de páginas: 271 

Sinopsis
Leo y Emmi vuelven a sus respectivas pantallas del ordenador para intercambiar correos electrónicos y avanzar algo más en la peculiar relación que dejaron a medias tiempo atrás. Pero no están solos, y se han producido algunos cambios en sendas vidas... 

Comentario
Tras leer Contra el viento del norte, antecesor del libro que nos atañe, no podía dejar de leer Cada siete olas. De nuevo nos encontramos con esta particular pareja a cuyos miembros no surte efecto el dicho de "la distancia es el olvido". Ni Emmi a olvidado a Leo ni Leo ha olvidado a Emmi. Pero ahora aparecen nuevos personajes que meten algo más de intriga a la historia de los protagonistas. Una vez más nos encontramos con una novela basada en los correos electrónicos que Leo y Emmi se envían recíprocamente; no hay narración más que la que podemos leer en sus mensajes, a diferencia de lo que ocurre en Siempre tuyo, libro posterior a éste del autor vienés. 

Dicen que la séptima ola siempre es diferente a las otras seis.
Pero algo se ha perdido en esta segunda parte, y si el lector no ha leído el primer libro ni tampoco el que ahora comentamos hará bien en hacer caso omiso a este párrafo y no leerlo, pues es necesario desvelar un dato importante de la trama para poder comentar nuestra opinión de ese aspecto: en este libro se pierde la magia del anonimato, Leo y Emmi se encuentran cara a cara, y esto es lo que no nos ha gustado del libro. La gracia de Contra el viento del norte es que el lector conoce exactamente lo mismo que Leo sabe de Emmi y viceversa, no hay dato que se nos escape a los lectores. Si Leo omite algo en sus mensajes Emmi dejará de saberlo, al igual que el lector, y viceversa. Si ahora nos encontramos con que los personajes quedan en un bar para hablar de sus cosas y cenar juntos para conocerse mejor, ¿qué pinta ahora el lector? Éste queda desplazado de su lugar preparado para él, ya no es cómplice de ambos personajes, sino que éstos se han puesto de acuerdo para desviar el papel del lector a un segundo término. Con esto se ha perdido esa conexión que había entre Leo, Emmi y todo aquel que esté sumergido en las páginas escritas por Glattauer. Sumamos a esto un final totalmente previsible, lo que hace que Cada siete olas pierda algunos puntos por debajo de su predecesora.

A partir de aquí puede el lector de este humilde blog leer tranquilamente, pues ya no vamos a desvelar nada más. Del mismo modo que el libro anterior, Cada siete olas se lee rápidamente, atrapa al lector que quiera saber cómo acabará la historia entre Leo y Emmi desde la primera página y su lectura es amena y divertida. Un buen libro para pasar un buen rato, tanto si se ha leído Contra el viento del norte como si no, pues cualquier dato de interés para seguir la historia es inmediatamente  esclarecido para no perder el hilo de la trama, aunque yo recomendaría leer los dos.

Nota: 6/10.




6 comentarios:

Javier Ramírez. dijo...

No me he leido este libro pero siempre es un placer leerte. Un saludo.

Café de Menta dijo...

Pues si decides leértelo, ya nos contarás qué te parece.
Muchas gracias por tu comentario!!
Un abrazo!!

Jaune Grenouille dijo...

Pues le tengo muchas ganas a estos libros, los tengo en mi lista de pendientes desde hace un tiempo, a ver si me pongo con ellos ^^

Café de Menta dijo...

Pues ya sabes, en cuanto los leas ya nos contarás qué te parecieron.
Muchas gracias por tu comentario!!
Un abrazo!!

Ningaka dijo...

¡¡¡Hola!!!
Me ha gustado mucho leer vuestra reseña. En especial, el párrafo en el que comentáis los encuentros. No me había planteado esos detalles perdidos que antes no existían y tiene mucho sentido lo que decís. Aún así, a mí el libro me gustó mucho.
¡Un abrazo!

Café de Menta dijo...

Nos alegra que te haya gustado la reseña, pero más nos alegra volver a verte por aquí, se te echaba de menos. ;-)
Un abrazo!!