lunes, 22 de octubre de 2012

Madame Bovary

Título original: Madame Bovary
Autor: Gustave Flaubert 
Editorial: Edicomunicación, s.a.
Año de edición: 1999
Número de páginas: 316

Sinopsis
El doctor Charles Bovary enviuda muy joven, lo que hace que, tras un tiempo prudencial, opte por volver a contraer matrimonio. La elegida es Enma, la bella hija de uno de sus pacientes, la cual, tras la aprobación de su padre, se convierte en Madame Bovary. La vida parece sonreirle a Enma, pues Charles es un reconocido médico que, además de tener fama de ser una gran persona, puede darle una vida tranquila en lo económico. Pero la monotonía de un matrimonio que ella no ha elegido hace que la infidelidad vaya apareciendo paulatinamente en su vida. Para contrarrestarla, Enma buscará nuevos entretenimientos en su día a día, algunos de ellos bien vistos, otros vergonzosos y que deben quedar ocultos para siempre.

Comentario
Gustave Flaubert
Antes de entrar a comentar el libro propiamente dicho quisiera hacer una crítica a la edición que he leído. En concreto, compré esta novela hace muchos años en una feria del libro, en una de estas ofertas de, creo recordar, quinientas pesetas. Me parece genial que existan ediciones económicas de los libros, al menos de los clásicos por excelencia, para que resulte más fácil adquirirlos, pero lo que no puede ser es que la edición venga llena de faltas de ortografía, de erratas y de excesos o defectos de comas, lo cual hace que su lectura sea, a veces, una tortura (me volví loco para entender una frase solamente porque un "el" que debía llevar tilde, pronombre, no la llevaba, artículo). Si se quiere abaratar un libro, que se reduzcan los costes en el tipo de encuadernación, en el papel o en las imágenes, pero no en una buena traducción. Dicho esto, paso a tratar la novela en sí.

El libro se divide en tres secciones: una primera que nos sitúa en antecedentes y que acaba con la mudanza del matrimonio Bovary; en la segunda, Enma comienza a buscar la diversión fuera de su hogar, accediendo a los flirteos de algunos pueblerinos; la tercera y última cuenta como la protagonista debe enmendar todos sus errores sin que su marido sospeche. Reconozco que la primera parte se me hizo bastante tediosa, pues se explayó mucho en descripciones y detalles que, si bien son adecuados para imaginarse con más fidelidad todos los lugares y personas, pueden hacer la lectura demasiado lenta. Las otras dos partes, dentro de que sigue siendo una lectura poco rápida, se leen mejor.

Isabelle Huppert interpretando a Enma Bovary
Quizá lo que más me ha llamado la atención es que el lector no sabe si considerar a Enma como una heroina o como una villana. Por un lado, parece que nos sentimos alegres al ver cómo una mujer que ha sido obligada a contraer matrimonio con un casi desconocido se rebela de alguna manera ante esto y decide no convertirse en un complemento para un marido que, por otra parte, la intenta tratar como a una reina, mas esto no la hace sentirse feliz. Por otro lado, en ciertos momentos no podemos aceptar su actitud completamente abusiva ante la buena fe de su marido y maldecimos la forma en que malgasta el dinero que con tanto sudor lleva a casa Charles. Desconozco si en la época de la que data el libro la bondad o maldad de Enma sería más evidente, pero a mí me ha ido produciendo durante casi toda la novela sensaciones contradictorias.

También hay que decir que, como en tantas otras obras con cierta antigüedad, las estructuras de las frases o el vocabulario usado hacen que la lectura resulte algo más costosa (también influenciado por la pésima traducción). En cualquier caso hay que reconocer que hay una notable claridad en cuanto a los personajes que van apareciendo y es difícil liarse en este aspecto. Si un personaje aparece muy eventualmente siempre se caracteriza con algo destacable (no sé quién, a quien Charles operó de los pies....).

Flaubert también aprovecha a muchos personajes para poner en su boca opiniones, posiblemente propias, de ciertos temas delicados como política o religión, pero sin ser demasiado redundantes, lo cual se agradece.

Ciudad de Rouen, donde se desarrolla parte de la novela








La gran pega que, para mi gusto, tiene la novela es que cuenta poco para la extensión que tiene. En apariencia reune todos los requisitos para poder ser llevada fielmente al cine (cosa que ya se ha hecho en varias ocasiones, intentaré ver alguna de estas versiones), pues relata en varias páginas escenas que, quizá, en la gran pantalla apenas ocuparían unos segundos. Supongo que es algo que se valora en muchas obras, los detalles y matices, pero el exceso de éstos hace que, a veces, sienta una fuerte tentación de saltarme algunas líneas de golpe, cosa que odio hacer. En cualquier caso, es un clásico con una historia atractiva que merece ser leída y de la que, aunque uno no sea de ese tipo de lectura, hay que reconocer su alto valor literario.

Nota: 6/10.

3 comentarios:

jota-chan dijo...

La verdad es que no lo he leido pero es uno de esos libros clasicos que hay que leerse tarde o temprano.

Café de Menta dijo...

Pues sí, estamos de acuerdo, hay libros que hay que leer aunque no nos llamen demasiado la atención.

En cualquier caso "Madame Bovary" merece la pena, aunque sea por conocer la situación de la mujer en la época.

Muchas gracias por tu comentario!!

Un abrazo!!

Adder dijo...

Tenía que haberlo leído en Literatura Universal, pero la profesora, cuando tenía el libro comprado, dijo: "no, que al final leeremos literatura contemporánea".
Además, la susodicha nos spoileó el final -alegando que era lo de menos- así que, bueno, igual un día lo leo aunque sea para amortizar la inversión.
Respecto a la reseña, pues lo de las descripciones ya lo sabía: el autor reflexionaba muchísimo para dar con la palabra exacta, uno de sus principales características dicen. Además, no me llama mucho este tipo de literatura: leí Orgullo y prejuicio y no me agradó.

En fin, un saludo :)