miércoles, 20 de junio de 2012

El símbolo perdido

Título original: The lost symbol
Autor: Dan Brown
Editorial: Planeta Internacional
Año de edición: 2009
Número de páginas: 617

Sinopsis:
Robert Langdon, profesor universitario y experto en simbología, es invitado por su amigo Peter Solomon a dar una conferencia en Washington. Una vez allí se dará cuenta de que ha sido víctima de un terrible engaño. Peter había sido secuestrado y habían usado su nombre para intentar lograr que Langdon les ayudase a descifrar cierto mensaje que, al parecer, cambiará el mundo. Con la ayuda de Katherine, hermana de Peter Solomon, Robert Langdon deberá escapar de esta emboscada y salvar a su apreciado amigo...

Comentario:
Cuando El símbolo perdido salió a la venta en las librerías era muy habitual escuchar promocionarlo como "la última novela del autor de El código Da Vinci". En efecto, no hace falta que lo juren. Quisiera intentar hacer una reseña sin entrar en comparativas con esa otra novela, pero creo que me va a resultar imposible. Éste es el cuarto libro de Brown que he leído (añadan a los dos antes mencionados Ángeles y demonios y La conspiración) y, exceptuando éste último, los otros tres son best-sellers realmente parecidos, empezando porque los tres tienen al mismo protagonista, Robert Langdon, y en el mismo papel de experto en simbología, y en los tres tiene una fiel aliada, casualmente siempre del sexo femenino (el personaje de Katherine recuerda inevitablemente al de Sophie de El código Da Vinci). 

En los tres casos hay una serie de enigmas y de pistas que los protagonistas, con sus grandes dotes intelectuales, van interpretando con una facilidad pasmosa, y también en las tres obras encontramos situaciones en las que se da por muerto al protagonista, resultando al final que con una carambola casi de ciencia ficción ha conseguido salvar la vida. Quizá la única diferencia destacada es en referencia al "malo"; si bien en los tres casos aparece y es identificable desde el primer momento, en las dos otras novelas eran meros títeres dirigidos por un jefe superior que representa la sorpresa final del libro, mientras que aquí no está subordinado a nadie, residiendo la novedad en el descubrimiento de su verdadera identidad.

Teniendo en cuenta que este tipo de libros están más centrados en la intriga de la trama que en su calidad literaria, el hecho de poder predecir muchos de los acontecimientos hace que pierda bastante interés. En cualquier caso, para alguien que no ha catado la literatura de Dan Brown puede resultar un libro ameno y con gancho. 

Intentando dar una opinión desde el punto de vista independiente del resto de su producción, estamos ante la típica novela que te mete en el meollo desde la primera página, casi sin dejar al lector ponerse en situación. Ante la ventaja evidente que esto tiene de mantener en vilo a quien devore cada una de las páginas que componen el volumen aparece una notoria desventaja, que es la de precisar capítulos intermedios para realizar contínuas disgresiones necesarias para comprender todos los acontecimientos, hechos pasados de los personajes que influyen directamente en el devenir de la novela. Asímismo, el lector se topará con varios capítulos analíticos en los que se dedicarán varios párrafos a ciertas exégesis, relativas tanto a la orden masónica (sí, aquí también aparece, como en El código Da Vinci) como a la ciencia noética, capítulos que, si bien oportunos, se me han antojado en ocasiones algo tediosos. Con todo, la idea de mantener el suspense para el lector se consigue de forma notable.

Quizá se eche de menos algo más de variedad en cuanto a figuras literarias. El lenguaje usado (no sé si por parte de Dan Brown o de los traductores) resulta algo pobre en ocasiones y con estructuras bastante sencillas y elementales. Reconozco que por el tipo de trama ante la que estamos no se requiere más (es como pretender encontrar elaborados guiones en las películas de Chuck Norris), lo cual no quita para que eche en falta una técnica un poco más depurada.

En conclusión, me ha parecido una novela aceptable y con toques de intriga que puede atraer a quien no haya leído los anteriores trabajos mencionados del autor. En caso contrario, sinceramente, creo que su lectura no va a aportar nada nuevo y es completamente prescindible.

Nota: 5/10.


 

2 comentarios:

carmncitta dijo...

Gracias por pasarte por mi blog!! este libro lo tengo pendiente de leer!!

Café de Menta dijo...

De nada, nos pasaremos de vez en cuando por él.
En cuanto al libro, pues cuando lo leas ya nos das tu opinión.

Gracias por tu comentario!!

Un abrazo!!