martes, 31 de julio de 2012

Maratón Disney: Dumbo

Canon de Clásico Disney: 4
Título original: Dumbo
Dirección: Samuel Armstrong, Norman Ferguson, Wilfred Jackson, Bill Roberts, Jack Kinney, Ben Sharpenter, John Elliotte
Reparto: James Baskett, Herman Bing, Billy Bletcher, Edward Brophy, Cliff Edwards
Música: Frank Churchill, Oliver Wallace
Año: 1941
Género: Animación. Drama. Musical
Duración: 64 min. aprox.
Premios: Óscar a la mejor banda sonora, Nominación al Óscar por la canción Baby mine, Palma de Oro a la mejor película de animación. 

Sinopsis
En un circo ambulante han llegado varios retoños de distintas especies animales. Cuando parecía que no quedaba ninguno por llegar, la cigüeña le lleva a la señora Jumbo su esperado hijito, Jumbo Jr. En los primeros momentos la feliz mamá se convierte en el objeto de las envidias de sus compañeras elefantas, hasta que, a causa de un estornudo, al pequeño paquidermo se le despliegan sus enormes orejas, convirtiéndose de repente en el blanco de las peores críticas por parte de aquellas que hacía un instante lo adoraban, otorgándole el mote de “Dumbo” (en inglés, “tonto”). Para la señora Jumbo sigue siendo su adorable hijo y no tendrá reparos en defenderlo de todo aquel que se burle de su bebé, sean animales, chiquillos traviesos o el propio patrón del circo, quien no dudará en encerrarla separándola de Dumbo. Éste, junto con su único amigo, el ratón Timothy, tendrá que buscar la manera de liberar a su madre.

Comentario
Quizá sea éste el Clásico Disney más tierno hasta ese momento, a pesar de tratarse de una película bastante económica, ya que con la anterior, Fantasía, tuvieron muchas pérdidas. Walt Disney quiso con este filme recuperar todo el dinero perdido, aun tratándose de una de las películas más cortas de la factoría; de hecho, tuvieron problemas para proyectarla por su escasa duración.

Tal vez lo que más valoramos de Dumbo es su gran carga emotiva, con constantes muestras de amor maternal y la empatía que se nos despierta cuando el pequeño elefante es apartado de su madre e ignorado por sus congéneres. Tiene gracia que sea un ratón, por el que las elefantas sienten pavor, el único amigo del elefantito y quien de forma desinteresada intenta ayudarle a liberar a su madre y olvidarse del “problema” de sus orejas. Resulta entrañable oír en este pequeño personaje la aguda voz de Pepito Grillo, siendo además personajes muy similares entre sí (pequeños en cuanto a tamaño y haciendo de guías de los protagonistas). Es inevitable sentir en determinados momentos el mismo deseo que la señora Jumbo de patearle el culo a los repelentes e impertinentes niñatos, uno de los cuales, por cierto, recuerda mucho a Polilla, uno de los personajes de Pinocho que por actuaciones semejantes se convierte en burro. Ni siquiera los payasos le respetan, usándole como si de un muñeco se tratara y haciéndole saltar desde una altura vertiginosa para el espectáculo.

Hemos echado en falta un poco más de “castigo divino”, pues al final todos estos malvados caracteres salen ilesos de sus fechorías o, como mucho, con algún insignificante chapuzón. Ni siquiera las elefantas reciben su merecido. Más bien, al final de la película, gracias a la extraordinaria habilidad de Dumbo, el circo adquiere un gran renombre y el elefante se hace tan famoso que, tal como muestra un noticiario, firma un contrato con Walt Disney. Todo esto supone riquezas y una época de prosperidad para todos los integrantes de este circo. Ni un solo castigo a los malhechores, ni una sola disculpa al pequeño paquidermo... Bueno, a su madre le dedican un vagón en primera clase, sin más. Resulta desconcertante que los únicos que muestran signos de remordimientos son los cuervos que apenas conocen a esta pareja y ayudan a Dumbo a tener confianza en sí mismo para volar.

La película, como hemos dicho, es bastante corta, pero todavía podía haberlo sido más si se hubiera prescindido de una secuencia bastante disgresiva como es la llamada “escena de los elefantes rosas”; se trata de la primera inclusión del surrealismo en un largometraje de la factoría Disney (Fantasía no cuenta al no tratarse de una película con una trama definida), pero se nos antoja como un relleno forzado para darle unos cinco minutos más a la cinta. Este surrealismo surge a raíz de la embriaguez de la pareja protagonista, que ven elefantes rosas adquiriendo distintas formas, tamaños, colores... En definitiva, una secuencia sin sentido y muy larga, desesperante y rara.

En cuanto a la banda sonora, a pesar de haber recibido un Óscar, se nos antoja algo monótona; solamente cantan los cuervos, el resto de canciones las interpreta un coro de fondo. En cualquier caso es de agradecer que las melodías sigan acompañando los movimientos y gestos de los caracteres. Por otro lado, encontramos de nuevo una mezcla de doblajes, pues la voz de Timothy es la que conocimos en nuestra infancia (doblaje argentino), pero otras voces, como las de las elefantas y los cuervos, pertenecen a un redoblaje, una mezcla notablemente llamativa que se acentúa en la escena de la cigüena con Dumbo, a quien le escuchamos dos voces distintas.

Como curiosidades hay que destacar un par de cosas: por un lado, la locomotora que empuja los numerosos vagones del tren del circo habla más que Dumbo, que no pronuncia palabra alguna salvo sonidos onomatopéyicos, lo cual resulta gracioso ya que el resto de las elefantas sí que hablan. Por otro lado, en una escena en que Dumbo está llorando por los problemas que le han ocasionado sus descomunales orejas, Timothy le consuela diciéndole que hay muchos famosos con las orejas grandes; en un principio se pensó que este personaje se estaba refiriendo a Clark Gable, pero no es más que una referencia humorística al propio Walt Disney. Por cierto que el nombre de este ratón sólo es capaz de conocerlo el espectador atento y observador, pues no se pronuncia en ningún momento de la película, sino que al final de ésta se puede ver la firma de “Timothy Q. Mouse” en un contrato como manager de la reciente estrella.

La película tuvo bastante éxito en su momento, aunque nosotros no la consideramos como uno de los mejores largometrajes de Disney, principalmente debido a su excesiva indulgencia para con los personajes que se han burlado del inocente paquidermo y sus escenas irrelevantes que podían haber sido sustituidas por algo más de contenido en la historia.

Nota: 5/10.

Más Clásicos Disney pinchando aquí.


lunes, 30 de julio de 2012

Las Medallas Fields


Gösta Mittag-Leffler y Alfred Nobel
Rara es la persona que no ha oído hablar nunca de los Premios Nobel. El Nobel de Química, el Nobel de Literatura, el Nobel de Medicina... ¿y el Nobel de Matemáticas? El caso es que no me suena eso de “Nobel de Matemáticas”, dirá más de uno. Es normal, ya que no existe. Y el motivo es muy sencillo: el propio Alfred Nobel pidió expresamente que no se instaurara. Cabría ahora preguntarse el por qué el inventor de la dinamita no quiso que existiera tal premio. Parece lógico que si lo hay en física, química, medicina, literatura, economía, etc., debería haberlo en la madre de todas las ciencias que es la matemática. Hoy en día se barajan tres suposiciones para la inexistencia de este premio.

Anverso y reverso de la Medalla Fields
Hay quien opina que Alfred no consideraba las matemáticas como una ciencia aplicada, sino que la veía como algo más teórico, y él pretendía recompensar a quien proporcionara resultados que sirvieran para algo. Es una postura que los matemáticos no compartiríamos, pero que se puede entender. Otros dicen que, simplemente, le tenía manía a esta ciencia porque desde pequeño la tenía atragantada y jamás se le había dado muy bien. Algo menos rigurosa esta explicación aunque perfectamente factible.

John Charles Fields
Pero sin duda la explicación que más adeptos tiene, imagino que por lo chistoso y morboso de la situación, es la tercera: Nobel no quiso instaurar el premio de matemáticas porque su mujer le había puesto los cuernos con un matemático. En concreto se sospecha de Mittag-Leffler, matemático sueco que además era de los mejores de la época, con lo que hubiera tenido muchas papeletas para lograr el premio. La situación, desde luego, sería ridícula: fundar un importante premio y que se lo lleve aquel con el que tu mujer te ha estado engañando. Está claro que, de ser así, la actitud del fundador es más que comprensible. En cualquier caso, como digo, esta teoría no tiene demasiado sustento demostrable, sino que más bien es aceptada por lo curioso y divertido de la situación. Aunque factible, sin duda, lo es.

Es por esto que, ni cortos ni perezosos, los matemáticos inventaron unos premios, la Medalla Fields, que son equivalentes en cuanto a prestigio, al menos en el gremio, y con una dotación económica muy similar. Se otorgan cada cuatro años y a su vez en cada convocatoria se le puede conceder a uno o varios matemáticos distintos. La medalla física que lo conmemora representa, en el anverso, la efigie de Arquímedes acompañada de la siguiente inscripción:

TRANSIRE SUUM PECTUS MUNDOQUE POTIRI

Se podría traducir como “ir más allá del propio pensamiento y apoderarse del mundo”. En el reverso también se puede apreciar otra inscripción latina que reza así:

CONGREGATI
EX TOTO ORBE
MATHEMATICI
OB SCRIPTA INSIGNIA
TRIBUERE

Su traducción sería algo así como “congregados los matemáticos de todo el mundo (los ganadores) son galardonados en pago de sus distinguidos escritos”.

La única condición impuesta es que los ganadores no deben de superar los cuarenta años en el momento de publicar el trabajo por el que opten al premio. ¿Por qué cuarenta años? Pues porque alguien decidió que a partir de esa edad el cerebro se atrofia y no tiene capacidad para generar nada destacable. En fin, una opinión muy personal. De todas formas, al menos los matemáticos ya tenemos un aliciente, tanto económico como de reconocimiento, por el que buscar nuevos descubrimientos, aunque siempre nos quedará la espinita de saber que nunca podremos ganar un Nobel.


domingo, 29 de julio de 2012

WIA!: Primeras impresiones de la ciudad


Comenzamos la sección de WIA! (abreviatura de Welkom in Amsterdam!) con unas letras dedicadas a las primeras impresiones de la capital holandesa. Ámsterdam era una ciudad prácticamente desconocida para nosotros, apenas sabíamos las dos o tres cosas típicas que cualquiera podía conocer: los canales, los quesos, los tulipanes, etc. Es por esto que nuestra llegada allí estuvo bastante llena de descubrimientos.

Ámsterdam es una ciudad progresista con más de 90 islas, más de 100 canales y unos 1500 puentes, en la que viven unas 800 000 personas, entre las cuales conviven hasta 170 nacionalidades distintas. Para tratarse de una capital europea no es excesivamente grande (aproximadamente la tercera parte de Madrid), por lo que es bastante cómodo recorrerla a pie, aunque para los menos aficionados al paseo pedestre tiene distintas opciones para circular por ella, ya sea en coche, moto, autobús, tranvía, e incluso en bici y en barco; de hecho, estas dos últimas opciones son las más usadas en la ciudad con diferencia. Sobre este tema hablaremos en otra ocasión.

En lo que respecta a las temperaturas no hay necesidad de estar pendiente de la previsión meteorológica, pues en un mismo día igualmente se puede estar a 30º C para después ponerse a llover a cántaros e incluso nevar. Cuando nosotros estuvimos hace unas semanas en pleno mes de julio, salimos de España en pantalón corto y chanclas y llegamos allí con una fuerte lluvia y unos 16º C. Al día siguiente el calor era sofocante, salimos a dar un paseo y nos encontramos con que se puso a llover de repente (y nuestro paraguas en el hotel), de manera que buscamos la primera tienda de souvenirs para comprarnos uno y, minutos después, cesó la lluvia. Así que primera regla para el visitante de Ámsterdam: nunca salgas sin tu paraguas. Por este motivo, al primer rayo de sol, es muy fácil encontrar a los amsterdameses saliendo a la calle para tomar el sol, algunos acompañados de sus sillas.

Es de agradecer el gran ambiente que hay en Ámsterdam, al menos en verano y en la zona céntrica, todo lo contrario a otras capitales que hemos visitado en fechas similares como Atenas o Viena. Hay mucha gente a todas horas, ya sea dando un paseo o viendo los espectáculos callejeros de excéntricos personajes mostrando sus habilidades a cambio de unas cuantas monedas, algunos más merecedores que otros de ellas. La variedad a la hora de elegir un lugar donde llenar el estómago es inmejorable; tenemos desde los típicos establecimientos de comida rápida (además de puestos ambulantes) hasta restaurantes que nos transportan a la cocina más exótica: italiana, chica, coreana, india, vietnamita, española, argentina, uruguaya, indonesia, turca, griega, francesa, etc.

Como hemos dicho, Ámsterdam es una ciudad progresista en la que no hay reparos en cuanto al tema sexual se refiere; es más, la prostitución no es un problema, los homosexuales no se esconden y la marihuana ambienta toda la ciudad. Da igual por qué zonas anduviéramos nosotros, siempre podías ver a gente fumándose un porro y era inevitable embriagarse con este característico hedor; de hecho, no nos suena haber visto a nadie fumando otra cosa que no fuera maría.

En cuanto a atracciones turísticas, el número es ilimitado, pues no sólo está a la carta el cine, el teatro, los conciertos, etc., sino que hay numerosos museos (como el Rijksmuseum, el museo de Van Gogh, el barco museo, etc.), además de un barrio dedicado a estos, cruceros por los canales, excursiones en bici, fábricas de diamantes, quesos y zuecos, etc.

En fin, sería imposible detallar todo lo que vivimos en una única entrada, por lo que iremos escudriñando poco a poco todo lo que concierne a Ámsterdam, la Venecia del norte.

Descubre más de nuestra visita a Ámsterdam pinchando aquí.

sábado, 28 de julio de 2012

Honey & Clover

Autora: Chica Umino
Editorial: Panini
Título original: Hachimitsu to kurôbâ
Año publicación (España): 2007-2009
Número de tomos: 10
Género: Josei. Romance. Comedia. Drama.

Sinopsis
Un grupo de estudiantes de diversos cursos y carreras viven juntos en unos pequeños y cutres apartamentos que no tienen ni baño. En estas pésimas condiciones conviven tres de los protagonistas de Honey & Clover, Takemoto, Morita y Mayama. A ellos se unirá Hagu, la hija del primo del profesor Hanamoto, quien tiene una buena relación con estos alumnos. En el grupo también está Yamada, una atractiva ceramista que pronto se hace amiga de Hagu, quizá la única. Este grupo de jovenes aspirantes a ganarse un hueco en el mundo laboral conocerán lo difícil que es hacerse adulto, enfrentarse a los problemas de la vida real y saborear la amargura del amor no correspondido.

Comentario
Leyendo la sinopsis parece que falta algo de argumento, pero es todo cuanto puedo poner. La historia, para ocupar diez tomos, apenas cuenta nada interesante, es decir, yo creo que con dos tomos se podría haber resumido todo el argumento desarrollado tan lentamente en esta decena de volúmenes. Se me ha hecho bastante pesado leerlos todos, pues el siguiente se me hacía más aburrido que el anterior. Quizá se salve el primer tomo por ser el de introducción a los personajes y a la inexistente trama, y tal vez también el último, pues sabía que con él se terminaba este tedioso manga. Numerosas digresiones y escenas de relleno no ayudan a entretener más al lector, sino a alejar más el inevitable final de la historia.

Por otra parte, algo que sí me ha gustado de este manga es que es muy realista, enfoca el desconcierto de los recién licenciados a la hora de encontrar trabajo, sobre todo en aquellos que aún no tienen claro qué es lo que desean hacer con su vida, y eso es algo que nos ha pasado a muchos de nosotros. Quizá sea éste el encanto que los lectores que defienden este manga han encontrado en él, y el poder identificarse con algunos de los personajes, los cuales trataremos más adelante. Pero no todo es tan realista, pues hay algunos detalles que se pierden con las escenas de relleno; pero quizá está bien meter de vez en cuando un poco de "fantasía", por decirlo de alguna manera. A lo largo de los tomos pasan varios años, el tiempo pasa muy deprisa, y quizá por esto me quede con la sensación de que se escapa algo de la historia, la cual, al contrario que el tiempo, y como ya he mencionado, transcurre muy lentamente.

Los personajes, como decía, a pesar de pertenecer al mismo círculo de amigos, son muy diferentes entre ellos. Takemoto es un chico inseguro que ha tenido sus problemas pero que aun así ha sabido salir adelante (la pronta muerte de su padre y la nueva pareja de su débil madre le han marcado en su infancia), hasta que se ve en la encrucijada de elegir una salida tras acabar los estudios. Cuando Hagu es presentada por el profesor Hanamoto, Takemoto se enamora inmediatamente de ella, pero debido a su inseguridad y timidez no puede evitar ser más que su amigo, sin atreverse a mostrar sus sentimientos; es un personaje al que yo le he cogido especial cariño por su historia personal. En cuanto a esta nueva estudiante, llamativa por su rostro y cuerpo de niña pequeña, me desconcierta; se nos presenta como he dicho, una chica de dieciocho años que parece tener diez años menos, pero la forma de desenvolverse y en la que es tratada corresponde a la edad aparente, y esto es lo que me desconcierta, pues Hagu, en muchas escenas, podría haberse mostrado más madura de lo que la autora la ha dibujado. Siguiendo con Morita, quizá sea éste el único personaje chistoso de todo el manga, pues tiene numerosas escenas graciosas y sus alocadas ideas ponen en diversos aprietos a sus amigos, quienes le perdonan todo. Este mismo personaje también despierta cierto interés por no conocer su vida fuera de los estudios ni de donde saca tanto dinero, algo que para el resto de protagonistas es también un misterio. Con Mayama tenemos la responsabilidad personificada, es el personaje más maduro de los de Honey & Clover, y su defecto es haberse enamorado de la mujer equivocada, algo que le recuerda constantemente Yamada, conocida como la "chica de hierro", quien tiene un gran grupo de fans que la admiran y desconsolados por no ser correspondidos por ella, ya que Yamada está enamorada de Mayama, pero éste sólo le puede decir que no es capaz de corresponderla, lo que la induce a la tristeza y el abatimiento. De esta manera tenemos distintos caracteres en este manga, pero todos unidos por una fuerte amistad.

En cuanto a los dibujos puedo decir que me han gustado bastante, aunque más el de los personajes masculinos que el de los femeninos, los cuales me parecían demasiado artificiales, ya que estamos ante un manga realista. Tienen gracia los ojos que ponen cuando están aturdidos o desconcertados. Se agradece el detalle de los escenarios, pues hace poco leí un manga en el que, además de ser malísimo, los escenarios brillaban por su ausencia. No es el caso de Honey & Clover. En las imágenes que os pongo se pueden apreciar estos detalles.

En conclusión, Umino es una buena dibujante pero aún le falta desarrollar mejores historias, o por lo menos no rellenarlas tanto con escenas que no cuentan nada y que lo único que consiguen es hacerse pesadas. Yo creo que si Honey & Clover hubiera ocupado un par de tomos, eliminando todas las secuencias de morralla, sería un magnífico manga por ser tan realista y tener unos personajes con los que es fácilmente sentirse identificado. No he leído nada más de esta autora, pero si tuviera la oportunidad de leer algún otro título de Umino me da en la nariz que me gustará porque sé que puede hacer mangas mejores que éste.

Nota: 5/10.


viernes, 27 de julio de 2012

Reto Acróstico (con diploma)

Un acróstico no es más que un texto escrito de forma que, al leer la primera letra de cada renglón de forma vertical, se forma una palabra o frase con sentido. Hay algunos bastante célebres, como el de Fernando de Rojas en La Celestina, siendo esta su manera de firmar la novela.

Por mi parte, yo ya hice mis pinitos en el mundo de los acrósticos en Navegando con Odiseo, y para este nuevo blog he decidido hacer otro, pero esta vez en verso, quedando de la siguiente manera:

Con una gran ilusión
Así este blog va creciendo.
Firme camino va abriendo
En este humilde rincón.

Deseando cada día
Expresar nuestra alegría.

Mil gracias queremos daros
En estos versos al viento.
No olvidéis los comentarios,
Tan gratos y necesarios,
Aunque escasos de momento.

¿Qué os ha parecido? ¿Os atrevéis a hacer algo parecido con el nombre de vuestro blog? Si es así, os proponemos un sencillo reto que, si lo cumplís, Café de Menta os recompensará con un diploma. Sí, sí, lo habéis leído bien, un diploma para todo aquél que consiga superar este reto. Las reglas son las siguientes:

  • Puede participar todo el mundo que sea seguidor de nuestro blog (si aún no lo eres puedes hacerte seguidor ahora).
  • No hay fecha límite para nada, podéis hacerlo cuando queráis.
  • Podéis escribir sobre lo que os apetezca, en verso o en prosa, con rima o sin ella; en fin, lo que os dicten las Musas, pero con la condición de que se lea el acróstico con el nombre de vuestro blog.
  • Os podéis apuntar al reto dejando un comentario en esta entrada con el enlace a vuestro acróstico; nosotros actualizaremos la lista conforme ésta vaya creciendo. 
  • En la entrada donde hagáis el acróstico no olvidéis mencionarnos. 
  • Eso sí, os pedimos que pongáis el banner en vuestro blog de forma visible. Aquí tenéis el código del banner: 






Eso es todo. Todo aquél que cumpla los requisitos antes mencionados recibirá virtualmente su merecido diploma, para que lo colguéis en vuestro blog o donde queráis y podáis fardar. Si queréis haceros una idea de cómo será el diploma podéis pasar por mi otro blog, donde ya he colgado el mío para lucirlo. A continuación, la lista de los ingeniosos y valientes seguidores que se inician (o no) en el mundo de los acrósticos:

Café de Menta de Café de Menta
Odiseo de Navegando con Odiseo
Ningaka de Ningaka Life

Si tenéis alguna duda o pregunta podéis poneros en contacto con nosotros dejando un comentario en esta entrada o pinchando aquí. ¡Esperamos ver pronto vuestros acrósticos! 


jueves, 26 de julio de 2012

Maratón Disney: Fantasía

Canon de Clásico Disney: 3
Título original: Fantasia
Dirección: James Algar, Samuel Armstrong, Ford Beebe, Norman Ferguson, Jim Handley, T. Hee, Wilfred Jackson, Hamilton Luske, Bill Roberts

Reparto: Deems Taylor (narrador), Leopold Stokowski, Walt Disney (Mickey Mouse), Paul J. Smith (violinista), Julietta Novis (solista Ave Maria), James McDonald (percusionista)
Música:  J. S. Bach, P. Tchaikovski, P. Dukas, I. Stravinski, L. V. Beethoven, A. Ponchielli, M. Moussorgski, F. Schubert
Año: 1940
Género: Animación. Fantasía. Musical
Duración: 124 min. aprox.
Premios: Óscar honorífico a Leopold Stokowski (por la música de Fantasía), Óscar honorífico a Walt Disney, William Garity, John N. A. Hawkins y la empresa RCA (por la utilización del sonido en Fantasía)


Sinopsis
Se trata de una película-concierto, consistente en secuencias animadas independientes entre sí que, al contrario de lo que suele suceder, acompañan a la música. En Fantasía la orquesta Sinfónica de Philadelphia, bajo la batuta de Leopold Stokowski, interpreta obras de Bach, Ponchielli, Beethoven, Dukas,  Tchaikovsky y Schubert entre otros.

Comentario
Hay que reconocer que Disney realizó con Fantasía una apuesta muy arriesgada, pues, para haber realizado solamente dos largometrajes previos, es un cambio radical; de hecho, Walt Disney no obtuvo el éxito esperado en su momento. Fue su sobrino Roy Edward Disney, quien, años después y no sin esfuerzo, consiguió una secuela para este filme: Fantasía 2000.

Toccata y Fuga, J. S. Bach
Estamos acostumbrados a ver una secuencia cinematográfica acompañada de una música, pero en Fantasía es todo lo contrario; los dibujantes de la factoría Disney se inspiraron y crearon unas animaciones que acompañarían a las músicas seleccionadas para la película. Se trata de un largometraje para “ver música y escuchar imágenes”. No en vano fue el propio Stokowski quien propuso el título de Fantasía tomado de una forma de composición musical. Al tratarse de ocho secuencias independientes entre sí, las vamos a comentar también de forma independiente.

La obra comienza con la Toccata y fuga en re menor de J. S. Bach a modo de calentamiento, pues consiste primeramente en un juego constante de luces, sombras y colores, primero con el director y luego con los músicos, para más tarde contemplar una serie de imágenes abstractas moviéndose al ritmo de la melodía que escuchamos. La pieza originalmente está compuesta para órgano, pero aquí nos encontramos con una adaptación orquestal del propio Stokowski.

El Cascanueces, P. Tchaikovski
A continuación llega el turno de Piotr Tchaikovski con seis piezas seleccionadas, en orden cambiado, de su celebérrimo ballet El cascanueces. Es una animación más centrada en elementos naturales, con diversas especies animales. Quizá unas de las partes más divertidas sean la Danza china y la Danza rusa, bailadas por champiñones y flores respectivamente, pero sin duda la parte más elegante corresponde al Vals de las flores, con patinaje sobre hielo incorporado, danzando al son de la transición del otoño al invierno.

El aprendiz de brujo, P. Dukas
Posiblemente la parte más famosa de Fantasía es la que acompaña a la obra de Paul Dukas, El aprendiz de brujo, que, de hecho, es la única escena donde aparece un viejo conocido, Mickey Mouse, haciendo de aprendiz del mago Yen Sid (que, por cierto, es Disney al revés). Antes de concebir la película-concierto Walt Disney quería desarrollar un corto cuyo protagonista fuera el simpático ratón, por lo que acudió al director Stokowski para que le pusiera música. Fue a raíz de este encuentro que surgió la idea de Fantasía. La trama fue desarrollada por el escritor griego Luciano y, siglos más tarde, por Goethe, cuya composición tituló Der Zauberlehrling, poema en el que se basó Dukas para crear su famosa composición. Fue así como los dibujantes de Disney trabajaron en esta historia poniendo como protagonista a Mickey, aunque, curiosamente, él no fue la primera opción, sino Mudito, uno de los siete enanitos de Blancanieves, pero como Mickey nació como un personaje polifacético y por aquél entonces estaba perdiendo cierto protagonismo, acabó haciéndose con el papel. Resulta bastante graciosa a la vez que intimidante la mirada que el mago le dedica a su aprendiz una vez que ha solucionado el problema con el agua y las escobas, recibiendo Mickey un escobazo de su maestro como castigo.

La consagración de la primavera, I. Stravinski
Quizá La consagración de la primavera, de Igor Stravinski, tanto por la música como por las imágenes que la acompañan, se nos antoja un poco dura para un público infantil. De hecho, en nuestra infancia esta escena y la del final las pasábamos de largo por su macabro contenido. Musicalmente hablando estamos ante un ballet de pleno siglo XX, lleno de disonancias y altibajos tonales, con fuertes golpes de violín y vientos que la hacen una obra no apta para oídos inexpertos. De la misma forma son algo crudas las imágenes de dinosaurios luchando por su supervivencia, ya sea defendiéndose de la incisiva dentadura de un tiranosaurio rex o a lo largo de un desesperante éxodo por el desierto en el que van cayendo como moscas debido al sofocante calor y la escasez de alimentos. Los propios realizadores fueron conscientes de la crudeza de esta parte, por lo que decidieron colocarla justo antes del descanso y dar unos momentos de alivio al público. Para relajar un poco el ambiente agregaron la secuencia de La banda sonora, una delgada línea que mostrará al público visualmente los distintos sonidos de los instrumentos que componen la orquesta.

Sinfonía nº 6 "Pastoral", L. V. Beethoven
Continuamos ahora con una pieza bucólica de Ludwig van Beethoven, su Sinfonía nº 6 “La Pastoral”, aunque en un principio la música seleccionada para esta parte pertenecía a Gabriel Pierné, su Cydalise et le chèvre-pied. Los dibujantes, de hecho, prepararon la animación para esta pieza, pero luego, no convencidos, optaron por cambiarla. Se llegó a pensar en encargar al propio Stravinski una obra para tal efecto, pero al final se decantaron por Beethoven, a pesar de que Leopold Stokowski opinaba que eso sería estropear una maravillosa sinfonía; por contra, Walt Disney aprobó sobremanera esta opción, afirmando que gracias a Fantasía, concretamente a esta parte, la música beethoveniana podría llegar a un amplio público que hasta el momento la desconociera. Mientras escuchamos la Pastoral vemos breves historias ambientadas en la Grecia mitológica, en la que los dibujantes se toman ciertas libertades. La escena de los centauros resulta bastante empalagosa y forzada, pues muy fácilmente encuentran su correspondiente media naranja. Pero resulta bastante agradable ver a todos bailando en la vendimia y reconociendo personajes mitológicos tales como Apolo, Zeus, Hefesto, Artemisa, Nix e Iris.

La danza de las horas, A. Ponchielli
Posiblemente la parte más divertida de la obra, tanto por la música como por la escena, sea La danza de las horas, de Amilcare Ponchielli. En la animación vemos animales antropomórficos que representan un momento determinado del día: los avestruces representan la mañana; los hipopótamos, el mediodía; los elefantes, la tarde; los caimanes, la noche. Desde el despertar de los avestruces hasta el baile final del hipopótamo con el caimán se nos asoma una continua sonrisa entrecortada por unas cuantas carcajadas. Como curiosidad diremos que el dibujante de las elefantas repetiría en el siguiente clásico con Dumbo. En este caso la elección de la música es muy adecuada para el público infantil y el no tan infantil, y todos los personajes que aparecen son a cada cual más simpático y divertido.

Una noche en el monte pelado, M. Moussorgski
La película concluye con la yuxtaposición de dos obras, Una noche en el monte pelado, de Modest Moussorgski, y el Ave María de Franz Schubert. Ambas partes se han creado para contraponer el bien y el mal, aunque éste último tiene una animación y caracteres más dramáticos y atractivos que el primero. La primera parte es una pieza tenebrosa, tensa e inquietante; la segunda, mucho más relajada, suave y tranquila. Estos mismos rasgos son aplicables a los personajes y figuras que aparecen en la animación. Hay que decir que Chernabog es una criatura realmente pavorosa, aunque los seres demoníacos que lo acompañan tampoco se quedan cortos. Como hemos mencionado anteriormente, de pequeños solíamos pasar estas escenas para evitar pesadillas nocturnas, pues incluso la constante tranquilidad que acompaña al Ave María produce paradójicamente cierta inquietud en nuestros cuerpos.

Ave Maria, F. Schubert
Pasando a la realización de la película, se necesitaron tres largos años y un centenar de trabajadores para crear Fantasía. Para la grabación de la música Walt Disney quiso hacerla por partes, es decir, grabó en cuatro pistas diferentes grupos de instrumentos orquestales con el fin de poder escuchar la música en estéreo. Llamaron a este efecto Fantasound. Pero en aquella época muy pocos cines disponían de este sistema, ya que necesitaban en la misma sala un total de hasta ochenta altavoces, por lo que fue el propio Walt Disney quien se dedicó a distribuir la película en una gira nacional por las principales ciudades de Estados Unidos. Pero estas circunstancias conllevaban mucho tiempo y, por supuesto, mucho dinero, de manera que Irvin Ludwig fundó la distribuidora de la cinematográfica Disney: Buena Vista.
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Mickey Mouse y Leopold Stokowski
Deems Taylor era un crítico musical y presentador de radio que colaboró en la creación de esta película, quien además se encargó de presentar cada pieza a lo largo de la cinta. Pero más tarde decidieron eliminar sus apariciones ya que había recibido muchas críticas por soso y aburrido. Con esta exclusión fue como conocimos nosotros esta película, con una agradable y amenizante voz en off que sustituía a dicho presentador en el doblaje castellano. Cuál fue nuestra sorpresa cuando, años más tarde, nos encontramos con que estas escenas eliminadas han vuelto a ser parte del filme en la edición de DVD. Estamos totalmente de acuerdo con las críticas que Deems recibió en su época, cuyo redoblaje en español tampoco ayuda mucho.

A pesar de que, como a todo el mundo, nos pueden gustar más unas partes que otras, nos parece genial la idea de la película-concierto, pues es una manera de que los más pequeños conozcan célebres piezas musicales mientras disfrutan viendo dibujos animados.

Nota: 6/10.

Más Clásicos Disney pinchando aquí.



miércoles, 25 de julio de 2012

Comic Party

Título original: Komikku pâtî
Directores: Norihiko Sudo, Bill Timotey 
Doblaje (original): Masami Kikuchi, Rachael Lilis, Kôichi Tôchika, Georgette Reilly, Shizuka Ishikawa, Simie Baba, Carol Jacobanis, Akiki Muta
Doblaje (español): Carlos Lladó, Elvira García, Enrique Hernández, Noemí Bayarri, Carmen Calvell, Carmen Ambrós, Ana Romano, Mª Rosa Guillén
Año: 2001
Género: Comedia. Documental
Duración: 23 min. aprox. por capítulo (13 capítulos) 

Sinopsis 
Quizá por el destino, o puede que por iniciativa de Taishi, Kazuki, junto con su amiga de la infancia Mizuki, se adentra en el mundo del fanzine, en el que tomará parte activamente como un fanzinero más, descubriendo todos los entresijos de este nuevo arte y conociendo nuevos amigos y gente interesante. Por contra, Mizuki siente desde el primer momento un rechazo hacia el fanzine, lo que provocará una distancia notable entre ella y Kazuki, quien ahora apenas tiene tiempo para ella ni para nada que no sean sus fanzines.

Comentario
Este corto anime es una especie de documental sobre el doujinshi o fanzine, centrado en el personaje de Kazuki, quien, al igual que el espectador inexperto, irá descubriendo poco a poco todo lo relacionado con el fanzine y las convenciones en torno a éste. Nosotros, en concreto, apenas conocíamos nada del doujinshi, por lo que nos ha resultado bastante interesante e instructivo. Mucho menos nos podíamos imaginar que Comic Party, en su origen, fuera un hentai; en efecto, fue un videojuego con una fuerte carga erótica que los de Aquaplus, cuando decidieron hacer el anime, decidieron eliminar, algo arriesgado pero que al final les salió bien, ya que han conseguido llegar a un amplio público.

En su reciente incorporación al mundo del manga, Kazuki se ve sorprendido por una serie de circunstancias que pueden parecer casuales, aunque detrás de todas ellas casi siempre tenía algo que ver Taishi, con diferencia el personaje más divertido de la serie por su personalidad, sus caídas y su característico engrish. El resto de personajes desempeñan papeles complementarios dentro del mundo fanzinero: Emi es la gran triunfadora de todas las convenciones, cuyos fanzines se venden como churros; Yuu vende algunos fanzines pero considera que el vender más no supone que sea de mejor calidad, y quizá sea por esta idea que Emi esté siempre provocándola con las consecuentes discusiones entre ellas; Aya apenas vende algún ejemplar, aunque su obra es catalogada por varios colegas como de una gran calidad; Minami es la organizadora de las convenciones de fanzines, pero apenas tiene más relevancia en la historia; Chisa ayuda a su familia en la imprenta y se encarga de tener a punto las copias de los fanzineros, especialmente de Kazuki; Reiko no sabe dibujar pero su amor por el fanzine no es menor que el del resto de personajes, por lo que lo exterioriza con lo que mejor sabe hacer, confeccionar sus propios disfraces (cosplay); Ikumi, a pesar de ser la más pequeña de todos los personajes, se considera una gran entendida del fanzine y se convierte en la fan número uno de Kazuki; volviendo a Taishi, éste forma grupo con Kazuki en las convenciones pero ni dibuja ni vende ni nada, simplemente se encarga de orientar al perdido novato en su camino hacia “la conquista del mundo”; Mizuki es la única del grupo que no tiene ninguna relación con el fanzine, pero aprende a respetar los gustos de su amigo de la infancia. En fin, una amplia diversidad de personajes con su correspondiente rol en esta historia. Debido a la brevedad del anime algunos de estos personajes no acaban de desarrollar su personalidad y no se les exprime lo suficiente como para conocerlos más a fondo. 


Además de lo dicho sobre los personajes, la brevedad de la serie hace que tenga un final poco concluyente, dejando algunos cabos sueltos. A pesar de la existencia de una segunda temporada, se nos antoja un final muy abierto como conclusión de la temporada. Quizá para compensar esta falta de conclusión, el DVD incluye unos brevísimos capítulos de una historia aparte de Comic Party con los mismos personajes bastante surrealista pero sin perder la comicidad y la chispa de la serie original, sin alejarse ni una pizca del mundo del fanzine; es más, da su versión del origen de las convenciones de fanzines.

Si bien como documental no le pondríamos ninguna pega, la historia en sí resulta bastante predecible y nada sorprendente. Es cierto que no es un anime cuya finalidad sea mantener en suspense al espectador, pero un poco más de intriga o de desconcierto con alguna sorpresa nos hubieran servido para puntuar más alto esta serie.

Por todo lo dicho, Comic Party no destacaría como un gran anime pero sí como un buen documental sobre fanzines y convenciones y, por supuesto, las risas están aseguradas.

Nota: 8/10.

martes, 24 de julio de 2012

Luna nueva (libro)


Título original: New moon
Autora: Stephenie Meyer
Editorial: Alfaguara
Año de edición: 2009
Número de páginas: 574

Sinopsis:
A causa de un pequeño corte en el dedo con el filo del papel de regalo, Bella casi muere a manos de un incontrolable Jasper, salvándola, una vez más, Edward de una muerte segura. Tras este incidente los Cullen optan por abandonar Forks y Edward decide poner fin a su relación con Bella, quien ve pasar los meses bajo una gran depresión que preocupa considerablemente a su padre. Será Jacob Black quien la anime a salir del bache y en quien Bella encontrará un amigo en el que confiar. Pero, ¿qué pasa si Jacob no quiere simplemente una “bonita amistad”? Por otro lado, el peligro no ha terminado para Bella, pues Victoria, la compañera de James, sigue viva y busca venganza. Esta vez Edward no está junto a ella, pero otro ser fantástico, enemigo histórico de los vampiros, estará ahí para protegerla…

Comentario:
Una vez más se me ha dado el caso de haber visto la película antes de leer el libro, y lo mismo sucede con Eclipse y Amanecer I. Espero que para cuando vea Amanecer II  haya leído antes la novela. Pero debo agradecer que haya pasado bastante tiempo como para necesitar ver una vez más Luna nueva para acordarme de lo que ocurría en ella, así que decidí no volver a verla hasta que no hubiera leído el libro antes. Así lo hice.

Recuerdo que cuando terminé de ver la película me quedé con muchísimas dudas, se me escapaban los detalles y me liaba mucho con la historia de los Quileutes. Todo esto se solucionó cuando leí la novela, pues el texto te sumerge en lo más profundo de los sentimientos de Bella, Edward ya no es el protagonista, y Jacob cobra un papel vital en la trama, cuando en el libro anterior apenas fue mencionado unas cuantas páginas.

Por supuesto me ha quedado mucho más clara la historia de los Quileutes, el poder sobrenatural de estos, entre los que se incluye Jacob, y es fácil reconocerles entre ellos. Durante ciertos capítulos es espeluznante los sentimientos que Bella transmite al lector al ser abandonada por Edward y es sumida en una profunda tristeza que la lleva casi a la locura con voces en su cabeza, o, más bien, con una única voz: la de Edward. Somos testigos del sufrimiento de un padre preocupado por ver que su hija no es capaz de salir adelante y la desesperación por ayudarla, y todo esto relatado desde el punto de vista de Bella. En ella afloran nuevos sentimientos con Jacob, y con su descripción Bella consigue que nos encariñemos cada vez más con el de La Push; de nuevo hay un protector para la protagonista, quien no está libre de una muerte segura, y su pánico también nos es transmitido a través de las palabras de la protagonista (a mí a veces me daba miedo, al cerrar el libro, mirar por la ventana por si aparecía Victoria para devorarme…).

Cierto es, como comenté en la reseña de Crespúsculo, que Stephenie Meyer no es una autora que destaque por su estilo literario, sin complejas estructuras sintácticas ni destacables figuras estilísticas, pero sabe captar la atención del lector, adentrarle en la historia narrada en primera persona de Bella y su lucha por superar las trabas que la vida le va poniendo en su camino, capaz de convertirse, a diferencia del libro predecesor, en la heroína de esta historia y salvar al vampiro de una catástrofe.

Puntuación: 9/10.


lunes, 23 de julio de 2012

Etimologías: "Maestro" vs. "Ministro"


Existen en nuestra lengua muchas palabras con un origen común. Lo curioso es cuando estos vocablos primos hermanos no se parecen ni en su forma ni en su significado. Es el caso de las palabras “maestro” y “ministro”, que vamos a analizar a continuación.

“Maestro” viene del latín magister, palabra compuesta del adverbio magis, que significa “más”, y el sufijo -ter, que hace referencia al que realiza la acción. Según el diccionario etimológico de Segura Munguía, magister se puede traducir como “el que más”, “el que manda”, “el que dirige”, “guía”, “director” o “jefe”, y en los textos latinos se podía encontrar magister populi (“jefe del pueblo”), morum magister (“rector de las costumbres”), navis magister (“piloto de una nave”), etc. Pero como segunda acepción encontramos el significado que se ha mantenido hasta hoy en día, a saber, “maestro”, “el que enseña”, “pedagogo”; de igual manera, en los textos antiguos podemos hallar ludi magister (“maestro de escuela”), dicendi magister (“maestro de elocuencia”) o virtutis magister (“maestro de virtud”). Una tercera acepción es la de “autor”, “instigador”, “promotor” y “consejero”.  Queda bastante claro que el término magister denotaba claramente a alguien importante, culto, con poder, con estudios, etc., y al que la gente debía seguir y del que recibir consejos. No en vano, para ser maestro en la actualidad se precisa una carrera universitaria.

“Ministro” viene de minister, que está formado por el adverbio minus, que significa “menos”, y por el mismo sufijo -ter que la palabra anterior. Se traduce como “el que sirve”, “servidor”, “sirviente”, “criado” e, incluso, “doméstico”. En otra acepción encontramos “subordinado”, “ayudante”, “agente”, “vicario” e, incluso, “instrumento”, y en los textos podemos encontrar ejemplos como ministri regis (“los agentes del rey”) o aliena voluntatis minister (“instrumento de la voluntad ajena”). En definitiva, es algo de refuerzo, un sirviente o criado. Con estas definiciones, es evidente que ser minister no tenía ningún valor y su única misión era la servidumbre y el refuerzo. Eso explica que para ser ministro hoy en día no hace falta ningún tipo de carrera, es más, algunos no tienen ni el graduado escolar.

Lo que no entendemos es cómo se ha podido dar la vuelta a la relevancia de quienes desempeñan los dos términos que tratamos hoy, pues en la Antigüedad el magister era respetado y admirado por los demás por los conocimientos que poseía, mientras que en la actualidad no sólo ha perdido autoridad sobre los alumnos, sino también el respeto de muchos padres y se han convertido en el centro de todas las drásticas medidas económicas. Sin embargo, sobre los ministros sobran las palabras.

A propósito de los ministros, cabe destacar la célebre anécdota del ministro de época franquista José Solís Ruiz, natural de la ciudad de Cabra (Córdoba), quien, en cierta ocasión y en tono despectivo, le preguntó a Adolfo Muñoz Alonso, profesor y rector de la Universidad Complutense de Madrid, sobre la utilidad del latín, a lo que el ideólogo, del cual anteayer se cumplieron 38 años de su fallecimiento, contestó lo siguiente: 

“Por de pronto, señor ministro, para que a Su Señoría, que ha nacido en Cabra, le llamen egabrense y no otra cosa”.


domingo, 22 de julio de 2012

Reto 12000 páginas


Al haber creado a mitad de año este blog a la hora de apuntarnos a algunos retos llegamos un poco (bastante) tarde, pero aun así nos apuntamos e intentamos superarnos. El último en el que estamos participando es el que nos propone Mocca de Sintonía literaria, el cual, al igual que los anteriores comentados en Café de Menta, acaba el 31 de diciembre de este año, y consiste en leer a lo largo de todo el 2012 nada más y nada menos que 12000 páginas. Nosotros incluiremos los que hemos leído este año, aunque haya sido antes de apuntarnos al reto, ya que esto está permitido; de lo contrario no lograríamos nunca superarlo, a no ser que nos dedicáramos las 24 horas del día a la lectura. En fin, nuestra lista de libros leídos la iremos actualizando en esta entrada (en la que incluímos el número de páginas leídas) y en la barra con el porcentaje en el sidebar. Estos son los libros leídos:


 Total: 6330 páginas.



6330 / 12000 páginas. ¡53% leídas!

Para apuntarse al reto y conocer sus reglas pinchad aquí.




Nueva cita destacada #2

Me suele gustar acompañar los exámenes de matemáticas que pongo a mis alumnos con alguna cita célebre de algún matemático o relacionada con esta ciencia. Ésta es una de las que más uso y de las que más suelen gustar. Se trata de una frase del celebérrimo físico y matemático Albert Einstein (1879-1955), alemán de nacimiento aunque con nacionalidades suiza y estadounidense. 

"Hay dos cosas infinitas: el Universo y la estupidez humana. Y de lo primero no estoy tan seguro".

Con un sarcasmo más que palpable, Einstein reflexiona sobre la posibilidad de que el Universo sea o no infinito, aunque hay cosas que tiene más claras. Realmente tiene varias citas más sobre la educación, la cultura y los valores del hombre. Quizá en otra ocasión pongamos alguna otra.

sábado, 21 de julio de 2012

Cercenaduras educativas


Pensaba titular esta disquisición con las palabras “Recortes educativos”, pero como este primer vocablo no tiene a día de hoy ni una sola connotación positiva he pensado que cualquiera que leyera ese encabezado me iba a mandar de forma instantánea a freír morcillas, así que he buscado en los sinónimos del Word (sí, todos lo hemos hecho alguna vez, que nadie me lo niegue) y me ha salido la palabra cercenadura. No la conocía, así que de golpe he conseguido un enunciado algo más original y, de paso, aprender una palabra nueva, que nunca está de más. En cualquier caso lamento decir que sí, en efecto, tengo la intención de hablar (brevemente) de recortes.

Mi única intención es proporcionar al lector un punto de vista desde uno de los afectados, un profesor de secundaria. Quiero aclarar, antes de nada, que esto será una opinión de una única persona, uno de los varios miles de profesores y maestros que, de momento, hay en este país, aunque, sinceramente, creo que no seré el único con esta particular visión.

Se ha oído mucho de las quejas del gremio y da la impresión de que nuestra preocupación primordial es el sueldo, que solamente nos afecta el dinero y que no nos toquen la nómina. O también que hemos de impartir más horas de docencia y no nos quedará tiempo para tomarnos el café de media mañana. Quizá no me crean, pero aseguro que esos son los menores de mis recelos. No digo que no me importe, pues sería del género idiota elegir cobrar menos y trabajar más pudiendo ser al revés, pero son infinitamente más relevantes las pésimas condiciones que está adquiriendo uno de los pilares fundamentales de cualquier sociedad: la educación.

Lo que mucha gente desconoce es que existen otras muchas medidas que a quienes afectan es a los propios estudiantes. Se aumenta el número de alumnos por aula, se prescinde de una amplia cantidad de horas de apoyos y refuerzos para los chicos con más dificultad, se mete la tijera en adquisición de materiales, libros, bibliotecas, informática, fotocopias... Podría seguir pero creo que sobran explicaciones. Lo que quiero decir y sentenciar es que los que van a recibir la peor parte de todo este sistema de intentos de mejorar España son ellos, sus hijos, nietos, hermanos, sobrinos. Hablando por mí, afirmo sin que me tiemble la voz (o los dedos tecleando) que hago todo lo que está en mis manos por poder transmitir a cada uno de mis pupilos mis básicos conocimientos; y las escasas horas de que he podido disponer entre clase y clase, a las que añado otras muchas en casa, han ido siempre destinadas a preparar sesiones, ejemplos, ejercicios, exámenes..., todo siempre en beneficio del alumno.

Ahora bien, si, por ejemplo, me restringen brutalmente el número de fotocopias de que puedo  disponer, ¿de qué me sirve preparar tres completas caras de ejemplos y ejercicios resueltos si el riesgo de pasarme del cupo permitido me va a imposibilitar entregar un ejemplar a cada escolar? De nada servirán ahora las nuevas tecnologías, la apasionante posibilidad de proyectar o trabajar de forma virtual los contenidos será ahora una utopía por falta de computadoras o de proyectores. Por no hablar de esos alumnos que no pueden (o no quieren) seguir el ritmo de la clase. Hasta ahora, en determinadas materias, había profesores que podían tratarlos aparte; ahora, me temo, tendremos que estar en clase con 35 ó 40 chicos, algunos con un nivel normal, otros con ganas pero sin nivel, otros sin ganas y otros sin tan siquiera dominar el idioma. No seré yo quien tire la toalla, seguiré exprimiéndome al máximo para intentar inculcar en esas 35 ó 40 cabecitas todo lo que pueda, pero cualquiera entenderá que no puedo garantizar el éxito.

No nos podemos olvidar de que, de aquí a unos años, de estas aulas deberán salir no solamente los médicos que nos curen y los arquitectos que construyan nuestras viviendas, sino también el mecánico que arregle nuestro viejo vehículo o el fontanero que repare ese conducto atascado en el lavabo. Quizá suene a tópico, pero no se puede pretender que una semilla origine un árbol que proporcione buena fruta si no se ha regado y abonado de forma adecuada.

Así pues espero que el amable lector que haya perdido cinco minutos de su valioso tiempo leyendo estas reflexiones, cuando escuche quejas, manifestaciones y reivindicaciones varias por parte de nuestro gremio, no nos tache radicalmente de peseteros y egoístas de buenas a primeras ni nos haga el blanco de sus dardos. Entiendo perfectamente que quien está en el paro y le cuesta llegar a fin de mes vea, a bote pronto, infundadas nuestras críticas, pero espero que la gente pueda entender que existen muchos profesores que están realmente preocupados por la preparación de las generaciones venideras. O al menos uno.

viernes, 20 de julio de 2012

Welkom in Amsterdam!


Este año, gracias a unos ahorrillos extras, hemos podido hacer una escapadita veraniega, y nos hemos ido a Ámsterdam, la llamada “Venecia del norte”. La razón por la que elegimos esta ciudad fue por dos motivos: uno, buscábamos una capital europea pequeña y fresquita, y dos, el vuelo era directo, así que allá nos fuimos unos días.

Con esta entrada, y a raíz de este pequeño viaje, inauguramos un nuevo apartado en Café de Menta dedicado a esta fantástica ciudad, titulado Welkom in Ámsterdam! (parece innecesaria su traducción). Poco a poco iremos incorporando en esta entrada nuevos apartados de una lista sobre temas a tratar acerca de esta ciudad, con sus correspondientes fotos y una descripción detallada en la medida de lo posible de aquello que toque en ese momento: un poco de historia, las costumbres de los habitantes, los canales y barcos, el barrio de los museos, el hotel y el avión, los alrededores de la urbe, los quesos y los zuecos, el conocido Barrio Rojo…

Esperamos que este apartado sea de vuestro agrado y ayude a conocer un poquito más esta preciosa ciudad. Tot ziens!



jueves, 19 de julio de 2012

Caperucita Roja. ¿A quién tienes miedo?

Título original: Red riding hood
Dirección: Catherine Hardwicke
Reparto: Amanda Seyfried, Gary Oldman, Billy Burke
Música: Brian Reitzell
Año: 2011
Género: Fantasía. Terror. Misterio
Duración: 100 min. aprox.

Sinopsis
El pequeño pueblo de Daggerhorn vive desde hace varias generaciones atemorizado por la presencia de un lobo al que deben hacer una ofrenda mensual; sin embargo, después de veinte años, ha vuelto a cobrarse una vida humana; se trata de la hermana de Valerie, una joven aldeana que vive enamorada de Peter, su amigo de la infancia, pero a la que sus padres obligan a contraer matrimonio con Henry, un adinerado vecino. Pronto llega al pueblo el padre Solomon, un cazador de hombres lobo, quien les advierte de que esa maligna criatura durante el día adopta forma humana y se encuentra viviendo entre ellos. Todos son sospechosos, incluida Valerie, quien descubre que tiene una conexión especial con ese quimérico ser.

Comentario
Cuando uno ve la carátula del DVD asume que está ante una película con toques oscuros y sombríos, pero no se imagina que lo fuera tanto, empezando con el sacrificio de un pobre conejo por parte de dos niños y unas cuantas amputaciones corporales humanas. Incluso en las escenas de día, la luz brilla por su ausencia. Teniendo en cuenta que la directora es la misma de Crepúsculo no nos asombra la cantidad de parecidos que hay con dicha película, como las tomas panorámicas de los fríos montes, la voz en off de la protagonista al principio y al final del filme, e, incluso, tenemos a Billy Burke interpretando el papel del padre de la protagonista; además, el enamorado de Valerie recuerda indudablemente a Edward Cullen, sobre todo por su característico peinado. Pero no sólo nos ha recordado a la primera parte de esta saga vampírica, sino que también guarda cierta relación con El bosque, un poco por la trama (una criatura que tiene atemorizada a una pequeña aldea en medio del bosque), y por el papel que interpretó Adrien Brody de chico alelado sobreprotegido por su hermana.

Por supuesto encontramos relación con el cuento homónimo de los hermanos Grimm, pero en este caso los elementos característicos de este cuento se antojan muy forzados en el argumento: la caperuza roja (supuestamente elegido por ser el color de Satanás), el famoso “abuelita, abuelita, qué ojos más grandes tienes” (se trata de un simple sueño de Valerie), las piedras en el estómago del lobo (al ser una película tan sangrienta quedaba bien en el argumento, pero nos hemos perdido el ver al lobo disfrazado de abuelita), etc. No han faltado en la película rasgos típicos (acogerse a Sagrado, armas de plata, iglesias y cristianismo, etc.) que podemos ver en historias de licántropos y vampiros (¿a qué nos recuerda esto?).

En cuanto al reparto, los actores parecen estar interpretando a Bella Swan y a Edward Cullen, con Jacob Black de por medio. No en vano los rostros son casi un calco en sendas cintas, ella con cara de asombro continuo y él con cara de exagerada seguridad en sí mismo. Puede resultar redundante, pero es inevitable pensar que estamos viendo una versión libre de Crepúsculo, sólo que en este caso la protagonista no está enamorada de un vampiro... Incluso la mordedura del lobo en el brazo de uno de los personajes es idéntica a la que James le hace a Bella. Solamente salvaríamos del elenco a Gary Oldman que, si bien es el mejor con diferencia, tampoco hace el mejor papel de su vida.

A pesar de no ser una película de excesiva duración, en algunas escenas se hace bastante larga, como el debate del pueblo para ir o no a matar al lobo o el baile de la fiesta en Daggerhorn, escena innecesaria puesto que carece de relevancia en la trama para terminar diciéndole Peter a Valerie, pensando en su felicidad junto a su prometido Henry, que no la quiere y que saldrá de su vida (¿no nos vuelve a recordar a cierta película?).

Quizá se salva parcialmente la incógnita de conocer la verdadera identidad del malvado licántropo, pues cualquiera está bajo sospecha y no se desenmascarará hasta el final de la historia. Realmente es como si de un cluedo se tratase, con el único interés por descubrir al asesino, camuflado en una quimérica historia de ciencia ficción.

El DVD incluye una “versión con provocativo final alternativo”, según reza la carátula, y de nuevo vuelve a resultar decepcionante, pues simplemente se añade una brevísima secuencia “provocativa” y su correspondiente consecuencia en los últimos fotogramas. Vamos, nada sorprendente.

Y si ya en la reseña de Crepúsculo criticamos los efectos especiales, en Caperucita roja no se aprecia ninguna mejoría, pues muchas amputaciones son implícitas y la animación del lobo resulta muy poco convincente. De la misma forma, la música resulta un mero acompañamiento sin nada que se pueda destacar en ella.

En definitiva, salvo el suspense de escudriñar qué aldeano se está cobrando la vida de sus convecinos, la cinta de Hardwicke carece de ningún valor interpretativo, argumental ni original, por lo que no es una película para ver en más de una ocasión.

Nota: 4/10.